Red de puntos limpios en Marbella
Marbella implanta una red de puntos limpios de proximidad.
Marbella. — La decisión del Ayuntamiento de instalar 18 puntos limpios de proximidad repartidos por el municipio llega con una paradoja difícil de ignorar: la solución que hoy se presenta como un avance necesario fue descartada durante años por la propia administración municipal.
La nueva red fija de recogida de residuos especiales permitirá a los vecinos depositar pilas, pequeños electrodomésticos, bombillas, aceites usados, aerosoles o restos de pintura sin necesidad de desplazarse hasta los puntos limpios tradicionales, generalmente alejados de los núcleos urbanos.
En una ciudad extensa y profundamente dependiente del coche, la medida corrige una carencia evidente: no todos los residentes disponen de vehículo privado ni de tiempo para recorrer kilómetros simplemente para reciclar residuos específicos.
La alcaldesa, Ángeles Muñoz, defendió el proyecto como una evolución natural tras años de experiencia con los puntos móviles y aseguró que el objetivo es “acercar y facilitar” la gestión de residuos a cualquier hora del día.
La pregunta inevitable es por qué esa evolución ha tardado tanto en producirse. Hace años, cuando
Latinpress.es le preguntó sobre la posibilidad de implantar puntos fijos similares, el concejal de Limpieza, Diego López, consideró que el modelo resultaba poco práctico e incluso potencialmente perjudicial para el tráfico urbano. Hoy, el mismo Ayuntamiento presenta la proximidad como el eje central de su política de reciclaje doméstico.
El cambio de criterio refleja una transformación más amplia en la manera en que Marbella empieza a afrontar algunos de sus problemas estructurales. Durante décadas, buena parte del urbanismo y de los servicios públicos de la ciudad se diseñaron bajo una lógica claramente orientada al automóvil.
La implantación de puntos limpios de cercanía no parece tanto una innovación adelantada a su tiempo como una corrección tardía de una necesidad ya evidente en muchas ciudades europeas desde hace años.
Los 18 módulos se distribuyen en distintos distritos y núcleos urbanos, muchos de ellos junto a supermercados y áreas de recogida selectiva, buscando integrar el reciclaje en la rutina diaria del vecino.
La administración local insiste ahora en el carácter sostenible y funcional de los módulos, diseñados específicamente para Marbella, energéticamente autónomos y fabricados con materiales reciclables. Sin embargo, el verdadero examen no será el diseño de las estructuras ni el número de inauguraciones, sino si la red logra modificar hábitos reales y reducir el abandono incorrecto de residuos especiales.
López ha confirmado que estudiaron las mejores ubicaciones para esos puntos limpios fijos, determinándose los siguientes.
Uno en la avenida Miguel de Cervantes, frente al Espacio Polivalente, y otra en la urbanización Los Naranjos, junto al Mercadona.- En Marbella Este en la plaza de la iglesia Divina Pastora, calle Jeddah, calle Serenata junto a Mercadona, calle José Manuel Vallés frente a Mercadona y Camino Cristo de los Molinos.
- Marbella Oeste contará con seis equipamientos en avenida Arias de Velasco, calle Doña Francisca Carrillo Doña Paquita, calle José Luis Morales Marín junto al centro Supera, avenida Bulevar Ashmawi junto a Carrefour, calle Antonio Belón y calle Jacinto Benavente junto al edificio Ami.
- En San Pedro Alcántara se ubican en calle Santa Leonor junto a Mercadona, avenida de Salamanca y calle Caravaca junto al Mercado Municipal, mientras que en Las Chapas se han instalado en avenida España y calle San Manuel junto al supermercado Aldi.
Muñoz ha resaltado además que estos puntos limpios “han sido ideados específicamente para integrarse en el entorno urbano, con un diseño funcional y respetuoso con la imagen de la ciudad” y ha precisado que cuentan con sistemas autónomos energéticamente, sin necesidad de acometida eléctrica, además de estar fabricados con materiales resistentes y reciclables.
Asimismo, ha destacado que el contrato contempla actuaciones periódicas de mantenimiento para garantizar el correcto funcionamiento de los módulos y una mayor eficiencia del servicio.









