Falta de Seguridad en San Pedro y Nueva Andalucía
OSP denuncia la falta de seguridad en San Pedro y Nueva Andalucía.
San Pedro Alcántara. Marbella. - En San Pedro Alcántara la inseguridad se ha convertido en algo más que un problema policial. Es ya un síntoma político, ha denunciado el concejal Manuel Osorio de Opción Sampedreña (OSP).
Los robos en comercios, el vandalismo y la sensación de abandono en determinados barrios han abierto una nueva grieta entre el gobierno municipal de Marbella y una ciudadanía que empieza a percibir que el crecimiento urbano del municipio no ha venido acompañado de una expansión proporcional de los servicios públicos esenciales, asegura Osorio.
Opción Sampedreña ha acusado al equipo de gobierno de Ángeles Muñoz de minimizar el deterioro de la convivencia en San Pedro mientras responde únicamente cuando la presión vecinal amenaza con transformarse en coste electoral.
El portavoz del grupo municipal, Manuel Osorio, denunció que la alcaldesa utilizó su voto de calidad en el último pleno para bloquear una propuesta de “plan de choque” contra la inseguridad.
Osorio sostiene que, tras rechazar públicamente la iniciativa alegando que “no hacía falta”, el Ayuntamiento reaccionó apresuradamente enviando patrullas policiales a algunas de las zonas denunciadas por residentes y comerciantes.
Para la formación localista, el movimiento demuestra que el problema existía, aunque el gobierno municipal evitara reconocerlo oficialmente.
Focos de inseguridad ignorados por el PP.
- En Calle Andalucía y Plaza Vista Alegre, vecinos denuncian desde hace meses robos y episodios vinculados a la prostitución en soportales comerciales.
- En Calle Guadalajara y Calle Fantasía, las quejas han derivado incluso en recogidas de firmas ante el deterioro de la convivencia.
- En Nueva Andalucía, donde residen más de 20.000 personas, comerciantes y residentes alertan del aumento del vandalismo y de la rotura de cristales mientras la administración local permanece, según denuncian, prácticamente ausente.
Más allá de los incidentes concretos, el conflicto revela una cuestión estructural que Marbella arrastra desde hace años: la dificultad de gestionar núcleos urbanos que han crecido demográficamente a un ritmo mucho más rápido que sus infraestructuras administrativas.
San Pedro Alcántara supera ya ampliamente los 50.000 habitantes, pero continúa dependiendo de Marbella incluso para realizar trámites policiales básicos fuera de determinados horarios, además, la distancia física entre ambos núcleos —cerca de 20 kilómetros— se ha convertido, según OSP, en un obstáculo burocrático que termina maquillando la propia estadística oficial de criminalidad.
Osorio trató de reforzar esa idea recurriendo a una experiencia personal. Relató que, tras sufrir el pinchazo de las cuatro ruedas de su vehículo, tuvo que costearse un transporte privado únicamente para formalizar la denuncia en Marbella. “Los ciudadanos no tienen por qué sufrir este calvario”, afirmó.
El portavoz recuerda que en noviembre de 2023 el pleno aprobó, a propuesta de OSP, la creación de nuevas dependencias policiales en San Pedro. Dos años y medio después, denuncian, el proyecto sigue prácticamente inmóvil.
El Ayuntamiento ha tratado de responder con anuncios sobre futuras oficinas policiales y refuerzos de presencia en determinadas zonas conflictivas. Pero esas medidas llegan tarde y responden más a la necesidad de contener el desgaste político que a una estrategia real de seguridad urbana.









