El mayor número de certificaciones de calidad
Marbella es el destino español con mayor número de certificaciones de calidad y sostenibilidad turística en sus recursos y servicios públicos.
Marbella. - En la industria turística mundial los destinos ya no compiten solo por el sol y la playa, también por la calidad certificada de la experiencia que ofrecen. Marbella ha apostado por esa estrategia y está ganando.
Las cuatro Oficinas de Turismo del municipio —Faro, San Pedro Alcántara, Plaza de los Naranjos y Puerto Banús— han obtenido la ‘Q’ de Calidad Turística y la ‘S’ de Sostenibilidad Turística, distintivos concedidos por el Instituto para la Calidad Turística Española y la Sostenibilidad tras superar auditorías externas que evaluaron desde la profesionalización del servicio hasta la digitalización de procesos y las políticas de eficiencia energética.
La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, presentó el reconocimiento como una nueva prueba del posicionamiento de la ciudad dentro del mapa turístico español.
Con estas acreditaciones, señaló, el municipio alcanza un récord nacional de 57 certificaciones vinculadas al ICTES, sumando también la renovación de los distintivos del Palacio de Congresos Adolfo Suárez y del sistema de gestión como Destino Turístico Inteligente.
El mensaje institucional traslada sin dudas que Marbella ya compite no solo como destino vacacional de lujo, sino como modelo de gestión turística estandarizada y sostenible.
Según el informe de evaluación citado por el Ayuntamiento, las auditorías destacaron especialmente la orientación al visitante, la accesibilidad de los servicios y la coordinación entre distintas áreas municipales, aspectos que se han convertido en prioridades para muchos destinos europeos después de la pandemia y del auge del turismo masivo.
La directora general de Turismo, Laura de Arce, defendió que el municipio ha logrado consolidar “una apuesta estratégica” para situarse entre los destinos más competitivos e innovadores de la Costa del Sol.
El listado de certificaciones dibuja casi un mapa administrativo de la ciudad turística: 38 reconocimientos vinculados a playas, ocho a la red de senderos de la cara sur de Sierra Blanca, acreditaciones para el Puerto Deportivo y el Palacio de Congresos, además de los distintivos relacionados con sostenibilidad y calidad ambiental bajo normas ISO.
Ese despliegue de sellos refleja la conversión de los ayuntamientos en gestores permanentes de estándares, auditorías y métricas de sostenibilidad, todo bajo en proyecto de inversiones en infraestructuras y formación del personal, así como coordinación entre distintas administraciones públicas.
La próxima fase, avanzó el consistorio, incluirá la renovación integral de la oficina turística de la Plaza de los Naranjos y la incorporación de nuevos módulos de información completamente digitalizados.
Una ciudad acostumbrada a promocionar el glamour de su litoral y el atractivo de sus hoteles, ahora parece querer añadir otro elemento a su relato turístico: la certificación permanente de su propia excelencia.









