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Raqqa devastada tras la guerra dirigida por Estados Unidos

 


Foto: AFP


Latinpress. 5 / 6 / 2018.
Según –Amnistía Internacional (AI), en medio de los escombros de Raqqa, la población civil pregunta por qué las fuerzas de la coalición dirigida por Estados Unidos destruyeron la ciudad, matando a centenares de civiles en el proceso de “liberarla” de grupo armado autodenominado Estado Islámico.

El informe de AI abre lagunas en la insistencia de la Coalición en que sus fuerzas hicieron lo suficiente para reducir al mínimo los daños a civiles.

En el informe se detallan cuatro casos emblemáticos de familias civiles que se vieron afectadas de manera brutal por los incesantes bombardeos aéreos. Entre las cuatro perdieron a 90 familiares y vecinos –39 una sola de ellas–, muertos en su mayoría en ataques aéreos de la Coalición.

El ejemplo es la muestra de una situación más general y ofrece indicios de que muchos ataques de la Coalición mataron e hirieron a civiles y destruyeron viviendas e infraestructura violaron el derecho internacional humanitario.

Donatella Rovera, asesora general de Amnistía Internacional, ha declarado que “La afirmación de la Coalición de que su campaña aérea de precisión le permitió bombardear al Estado Islámico para expulsarlo de Raqqa causando muy pocas víctimas civiles es insostenible”. “Los cuatro años de dominación brutal del Estados Islámico en Raqqa estuvieron repletos de crímenes de guerra. Pero las violaciones del derecho internacional cometidas por el grupo armado, incluido el uso de civiles como escudos humanos, no eximían a la Coalición de su obligación de tomar todas las precauciones posibles para reducir al mínimo los daños a civiles. Lo que arrasó la ciudad y mató e hirió a tal cantidad de civiles fue el uso reiterado que hizo la Coalición dirigida por Estados Unidos de armas explosivas contra zonas pobladas donde sabía que había población civil atrapada. Ni siquiera las armas de precisión son precisas si no se selecciona el objetivo”.

Poco antes de la campaña militar, el secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, prometió una “guerra de aniquilación” contra el Estado Islámico.

Del 6 de junio al 12 de octubre de 2017, la operación lanzada por la Coalición dirigida por Estados Unidos para expulsar al Estado Islámico de Raqqa, a la que el grupo armado llamaba su “capital”, mató e hirió a miles de civiles y destruyó gran parte de la ciudad.

La población quedó atrapada en medio de los combates que libraban en las calles de la ciudad los miembros del Estado Islámico y los combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias, que, bajo dirección kurda, contaban con el apoyo de los incesantes ataques aéreos y de artillería de la Coalición. El Estado Islámico minó la rutas de huida y disparaba a las personas civiles que intentaban escapar.


Las fuerzas estadounidenses, británicas y francesas de la Coalición efectuaron decenas de miles de ataques aéreos, y las estadounidenses admitieron haber disparado 30.000 proyectiles de artillería durante la ofensiva de Raqqa. Las fuerzas estadounidenses fueron responsables de más del 90% de los ataques aéreos.

Las cuatro familias cuyos casos se describen en el informe sufrieron terriblemente.


Los Aswad eran una familia de comerciantes que habían trabajado duro toda su vida para construirse una vivienda en Raqqa. Algunos de sus miembros se habían quedado en la ciudad para proteger sus bienes de los saqueos y se habían refugiado en el sótano. Pero el 28 de junio, un ataque aéreo de la Coalición destruyó el edificio y mató a ocho civiles, la mayoría niños. Otro miembro de la familia perdió la vida al pisar una mina del Estado Islámico cuando regresó a la ciudad para recuperar los cadáveres días más tarde.

Pese a sus reiterados intentos de huir, la familia Hashish perdió a 18 miembros, la mayoría mujeres y niños, en el transcurso de dos semanas en agosto. Un ataque aéreo de la Coalición mató a nueve, siete murieron al intentar huir por una carretera que el Estado Islámico había minado y a otros dos los mató un proyectil de mortero lanzado por las Fuerzas Democráticas Sirias.

El caso de la familia Badran quizá sea el que mejor ilustra lo difícil que se volvió la situación para la población civil atrapada en Raqqa. En el transcurso de varias semanas murieron 39 de sus miembros en cuatro ataques aéreos distintos de la Coalición, mientras se trasladaban de un lugar a otro de la ciudad, intentando desesperadamente alejarse de las cambiantes zonas de combate.

Por último, el caso de la familia Fayad ilustra cómo un bombardeo aéreo de la Coalición efectuado en las horas finales de la batalla aniquiló a familias enteras en la zona de Harat al Badu del centro de Raqqa, donde se sabía que los combatientes del Estados Islámico utilizaban a civiles como escudos humanos. La muerte de Mohammed “Abu Saif” Fayad y 15 familiares y vecinos suyos en ataques aéreos de la Coalición el 12 de octubre de madrugada parece absolutamente sin sentido, porque, sólo unas horas más tarde las Fuerzas Democráticas Sirias y la Coalición llegaron a un acuerdo con el Estado Islámico por el que se daba vía libre a los combatientes del grupo armado que quedaban para salir de Raqqa.


 
 





 
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