LATINPRESS.es © Noticias y Análisis Nacionales e Internacionales
Marbella, Andalucía, España.


España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos.
Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.


     
 
LatinPress®. 7/ 4 / 2019. LatinPress.es
   

Entendiendo el Nuevo PGOU de Marbella

 

Latinpress. 7 / 4 /2019. La Delegación de Ordenación del Territorio y Vivienda del Ayuntamiento de Marbella, ha dejado plasmados sus criterios (10/05/018)  para el nuevo PGOU.

En su apartado 3.1, sobre la situación actual del urbanismo en Marbella, se aborda el problema que ha representado el Plan General de 1986, hoy nuevamente vigente.

Para los técnicos de este nuevo PGOU, no se trata tanto de la discusión sobre la validez y actualidad del modelo de ciudad que propone el de 1986, ya obsoleto no sólo por los más de 30 años transcurridos desde su aprobación, sino por las circunstancias por las que ha pasado el urbanismo de Marbella durante todo ese tiempo.

Aprobado en 1986 el Plan General que venía a sustituir al de 1968, el expediente de cumplimiento del Plan no fue aprobado hasta 1990 aunque, de forma casi inmediata se iniciaría su revisión en 1991, tras la llegada al Ayuntamiento del grupo GIL.

Esa revisión sufrió diversas incidencias en su tramitación, pues ante la negativa de la Junta de Andalucía (JA), el equipo de Gobierno (GIL) acordó aprobar por silencio administrativo el nuevo PGOU en 1998.

Esa aprobación no fue aceptada por la JA, y publicó la normativa del Plan del 86 al que consideró como único plan válido; con todo eso, la publicación se hizo en el 2000; 14  años de retraso.

Sin embargo de acuerdo al nuevo PGOU, el principal problema que se originó fue por la firma de numerosos Convenios Urbanísticos y consiguiente concesión de licencias en base a ese Plan General de 1998 que los órganos urbanísticos de la Comunidad nunca aprobaron y, que finalmente invalidaría el TSJA en marzo del 2005.

La situación urbanística era tan grave que la JA intervino las competencias municipales encomendando el Gobierno municipal a una Comisión Gestora que gobernó el Ayuntamiento de Marbella durante 14 meses, desde la primavera de 2006 hasta los comicios municipales de 2007.

A partir de ahí se inició un nuevo proceso de revisión que conducirá a la aprobación definitiva de un nuevo Plan General en 2010, Plan que también sería anulado por varias sentencias del Tribunal Supremo y por cuestiones de fondo, en 2015.

Así que Marbella vive actualmente bajo el plan vigente, el de 1986 (plan vigente), lo que supone un diseño de ciudad antiguo construido como resultado de la práctica del urbanismo durante todos esos años: 1968 – 1986 – 1998 - 2010.

Por ello, la Delegación de vivienda coincide en que lo que hoy vive la ciudad de Marbella no es consecuencia única del incumplimiento de las determinaciones del planeamiento general en cada momento, sino y mucho por la existencia de 3 planes diferentes: 1986 – 1998 – 2010, lo que ha motivado que la ciudad haya crecido bajo un marco de tres planeamientos generales distintos, es decir, que primero se actuó conforme a un plan no publicado, el PGOU de 1986, anunciado 14 años más tarde, en el 2000. Segundo, que se actuaba en la ciudad bajo un plan no aprobado por la administración autonómica (el denominado “Plan Gil”) y, tercero, porque se actuó conforme a un plan anulado por el Tribunal Supremo (El PGOU de 2010 fue anulado por el Tribunal Supremo en 2015).

En definitiva, desde la anulación del PGOU 2010 y, a partir de esa última fecha, 2015, el plan vigente es el de 1986, un plan superado por el desarrollo urbanístico.

3.2. El marco legal


El escenario


El marco en el que se inició la revisión no estuvo exento de problemas, la ley de ordenación urbanística de Andalucía (LOUA), en vigor desde enero de 2003, ha sufrido más de 10 cambios legislativos en 15 años de vigencia.
Cambios que han llevado a la JA a iniciar una reforma en profundidad del texto legal actual, encontrándose ya aprobado el anteproyecto de una nueva ley del suelo: La LUSA (Ley para un urbanismo sostenible en Andalucía).

Sin embargo, el texto presentado no parece de fácil aplicación o que pueda dar respuesta adecuada a las cuestiones y problemas planteados en el urbanismo andaluz.

En ese periodo de tiempo (1986 / 2015) también se ha modificado la ley estatal y, aunque sin competencias en el urbanismo, al Estado corresponde fijar, entre otras, las condiciones básicas del derecho de propiedad. Eso es lo que ha hecho la ley del suelo estatal de 2007 posteriormente modificada y ampliada en 2013 por la denominada Ley de las 3R: Regeneración, reforma y rehabilitación urbana.

Esa legislación estatal ha sido refundida en 2015, dando como resultado la Ley del suelo y rehabilitación urbana, que constituye el actual marco estatal en la materia.

No obstante, más compleja se presenta la incardinación, vinculación, en el urbanismo de las determinaciones de la legislación sectorial frente al intento tradicionalmente integrador de la legislación urbanística, las leyes sectoriales han sido siempre renuentes a ceder un ápice de sus competencias.

Este es, dice el documento PGOU, el incierto escenario en el que deberá formularse el documento de Revisión del Plan General de Marbella, el nuevo Plan General que pretende ser más ágil y con menor densidad normativa que sus precedentes.

Para los técnicos de la Delegación del PGOU, también existe un planteamiento político desde la  administración autonómica (2018), la acusan de excesivamente desconfiada, entendiéndose en el modelo impuesto a los actuales Planes Generales municipales, el nuevo PGOU está convencido de que aquellos están más preocupados en fijar reglas que en establecer directrices.

Cree el Ayuntamiento que son unos planes generales excesivamente densos y deterministas y, que la normativa autonómica favorece instrumentos de planeamientos generales muy rígidos y poco adaptables, considerando que ha llegado el momento de cambiar la tendencia y las mentalidades porque una mayor predeterminación en los planes no va necesariamente acompañada de una mayor seguridad jurídica sino, más bien, lo contrario, asegura la Delegación.

Las Competencias


Otro de los retos importantes de la futura Ley del Suelo y del Plan General es clarificar el régimen competencial en materia de urbanismo, para ello se espera que el Plan deje claro cuáles determinaciones son municipales y corresponden al Ayuntamiento y cuáles son autonómicas y corresponden a la Junta de Andalucía.

En ese sentido, argumentan que no es posible aceptar el reparto de competencias que, con base en la ley de ordenación urbanística de Andalucía, se hace hoy día por la administración autonómica (2018) ni mucho menos el que se pretende con la nueva Ley para un urbanismo sostenible en Andalucía, porque ese reparto no respeta las competencias municipales en la materia. Está en juego el respeto al principio de la autonomía local conculcado en la práctica del urbanismo andaluz.

El modelo futuro de Marbella, para los actuales técnicos, pasa además de clarificar, simplificar, flexibilizar y agilizar, por una estrategia global clara y fuerte.

El futuro PGOU deberá diferenciar entre fines y medios, entre los criterios y estrategias generales y las acciones concretas, para evitar desviarse  de los objetivos esenciales del PGOU.

Una sugerencia es que se debería diseñar, al tiempo que se elabora el Plan, un sistema de indicadores urbanísticos que permitan evaluar el grado de cumplimiento del modelo y evitar con suficiente anticipación posibles disfunciones, una tarea que se debería explicar en la fase de elaboración del documento técnico, siendo una cuestión que competerá a la administración municipal.

La Delegación exige que se diferencien dos niveles: Uno político, de elección del modelo, de decisión sobre cuál es la ciudad que se quiere para el futuro y, otro técnico de formulación de los instrumentos y técnicas urbanísticas que mejor se adecuen a la consecución de ese modelo.

También es considerada como esencial, la articulación del municipio con el resto de municipios de la Costa del Sol, su incardinación territorial.

Para los actuales gobernantes municipales, el futuro de Marbella no puede pasar por la realidad del Plan General de 1986, sino por la ciudad hoy construida, no obstante se deja abierta la puerta de recuperar el espíritu del antiguo Reglamento de Planeamiento cuando señalaba que “los Planes Generales deberán considerar la situación urbanística anteriormente existente, bien para conservarla, rectificarla o, para habilitar el oportuno Plan Especial de reforma que desarrolle las previsiones básicas que establezca el propio Plan General; pero aclarando que tomar como punto de partida el planeamiento preexistente (y no la realidad existente) que es lo que propone la actual legislación urbanística andaluza aboca al fracaso y no resuelve los problemas planteados.

La población


Aunque el censo es una herramienta clave, la Delegación considera que cuantificar la población y su tendencia, así como el crecimiento de los empadronados, a través de ese procedimiento ya no es tan aceptable.

La Costa en general, y Marbella en especial, es destino turístico y residencial de muchos españoles y europeos, un detalle que por obvio, se olvida, lo que hace obligado  el cuantificar con estrategias y previsiones de crecimiento en función de esos datos reales y no de los oficiales, desajustados a la realidad, establece como objetivo la Delegación, que considera por otra parte que  la legislación urbanística actual (2018) es un lastre y un despropósito, cara a hacer viable un modelo de ciudad racional, sostenible y amable, ya que es imposible tomar como punto de partida un plan con más de 30 años de vigencia y los datos poblacionales de los censos oficiales.

Dentro de todo esto y, mucho más que decir, no se habla nada en concreto sobre las viviendas ilegales, irregulares o fuera de ordenamiento, estimadas hoy entre 16 y 18 mil.

Para mayor información, haga clic aquí.

   
 
 





 
© Latinpress, Boletín semanal, Noticias en España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos. Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.

Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies