Por Jose Ibañez
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28 de marzo de 2025
MARBELLA. — En el pleno ordinario celebrado este jueves, el Ayuntamiento de Marbella abordó una serie de proyectos clave que pusieron de manifiesto las tensiones entre gobierno y oposición en torno al transporte público, el mantenimiento de las playas, la crisis de vivienda y la gestión del medioambiente. Uno de los puntos centrales fue el intercambiador de autobuses de San Pedro Alcántara, un proyecto presentado en 2022 que, según Daniel Mahíquez , de OSP, ha sufrido modificaciones significativas. Lo que inicialmente estaba diseñado para ocupar 8.500m² se ha reducido a 4.200, después de que la Junta de Andalucía excluyera 3.800 metros. Además, el edificio destinado a la zona de espera también verá reducido su tamaño, y el proyecto actual no contempla aseos para los usuarios. Javier García , del PP, argumentó que la reducción responde a la existencia de una franja de dominio público y un borde vegetal que impide la construcción. El mantenimiento de las playas , un tema recurrente en Marbella con la proximidad de la Semana Santa, generó un cruce de reproches entre los distintos grupos políticos. Diego López , del PP, instó al Gobierno central a destinar una cantidad proporcional al canon que Marbella paga por el mantenimiento de su litoral. María Parra (OSP) subrayó la necesidad de espigones para frenar la erosión de las playas, lamentando la falta de inversión estatal. Desde el PSOE, Javier Porcuna replicó que la Junta de Andalucía también recibe el 50% del canon y debería asumir su responsabilidad. “ En 2016, cuando gobernaba Rajoy, el Ayuntamiento de Pepe Bernal aportó arena para paliar el problema, pero el PP solo generó ruido sin pedir soluciones reales a su presidente ”, señaló Porcuna. La crisis de vivienda fue otro de los temas candentes, con la Residencia de Tiempo Libre en el centro del debate. Isabel Pérez , del PSOE, vinculó su situación con la dificultad de encontrar viviendas asequibles en Marbella, donde el precio de la obra nueva se ha encarecido un 36% respecto a la rehabilitación. Propuso destinar el suelo del complejo, con más de 200 módulos, a vivienda pública. VOX votó en contra, alegando que rehabilitar es más costoso que construir nuevas infraestructuras, mientras que OSP denunció que la Junta de Andalucía no muestra interés en la iniciativa. Félix Romero , del PP, desestimó la propuesta, argumentando que la reversión de la parcela es legalmente imposible. “El uso de la Residencia se ha prolongado por 63 años, y la ley solo permite revertir terrenos cuyo uso haya cambiado en los 35 años posteriores a su concesión”, explicó. El debate sobre la condonación de la deuda autonómica también reflejó el enfrentamiento ideológico entre los partidos. Pérez destacó que Andalucía podría beneficiarse de 19.000 millones de euros, lo que permitiría mejorar las condiciones de la vivienda. Romero, sin embargo, criticó la medida, argumentando que responde a un interés político en favorecer a los partidos independentistas. “¿P or qué no se perdona también la deuda a los ayuntamientos ?”, cuestionó el edil del PP. Por último, el futuro del pantano de Las Medranas suscitó otra discusión. María Parra (OSP) propuso convertirlo en un parque forestal urbano, recordando que existía un proyecto y un presupuesto aprobado para su ejecución. Sin embargo, Javier García (PP) desmintió esa afirmación, asegurando que no hay un plan real, sino únicamente tres planos preliminares elaborados por una arquitecta. “ Se trata de una idea, no de un proyecto ”, sostuvo. En un pleno marcado por la polarización, los grandes desafíos de Marbella —transporte, vivienda, playas y medioambiente— siguen siendo fuente de división política, sin acuerdos concretos a la vista.