LATINPRESS.es © Noticias y Análisis Nacionales e Internacionales
Marbella, Andalucía, España.


España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos.
Bolivia. Colombia. Perú. Argentina.


     
OPINIÓN
 
LatinPress®. 3 / 3 / 2019. México. Blanca Nieves Palacios Barreda.

Las Desmañanadas


 

   

“Más vale paso que dure, y no trote que canse”, éste es el adagio popular al que se recurre, cuando las personas queremos hacer un cúmulo de actividades en un solo día, pero hubo quien tuvo el ingenio de componer otro refrán, para reforzar el anterior: “despacio, que vas de prisa”,  

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), parece no conocer estas sabias palabras, dichas desde tiempos inmemorables por nuestros antecesores.

Difícil saber qué es lo que le mueve a llevar ese vertiginoso ritmo laboral, que no dejamos de admirar, pues a sus ya casi setenta años de edad, pareciera que teme que, seis años no serán suficientes para sacar adelante todos sus proyectos.

Cuidar de su seguridad ha sido tema, y preocupación de muchos mexicanos; éste ha sido dejado de lado al estar siendo testigos de la aprobación de la Guardia Nacional y la magnífica relación que lleva con los altos mandos del ejército, qué, aunque diga que no lo cuidan, lo cuidan.

Hoy por hoy, la preocupación es su salud, debido a las conferencias de prensa de todos los días a partir de las 7:00 a.m., cómo acostumbraba cuando ocupó el cargo de Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Quienes conforman su gabinete, muchos de ellos son personas de la tercera edad, -nos congraciamos por ello-, los cita a las 6:00 a.m. para que lo pongan al tanto de los aconteceres diarios, previo a su conferencia de prensa, misma que él dirige, y da la palabra tanto a periodistas ahí presentes, como a los Secretarios de Estado, a quienes suponemos, durante el transcurso del día, los trae como “machos rentados”.

Pareciera más una clase de historia y una reafirmación de todo lo que dijo en su larga campaña de aproximadamente 18 años, que una verdadera conferencia de prensa, o podríamos hacer un parangón con las misas de la siete de la mañana, dónde sólo el sacerdote habla y se dirige a sus feligreses y, deja hablar de manera alternada a una que otra persona de las que están siempre cerca de él.  

Seguramente será un buen ejercicio informativo para el presidente, pues de la gran cantidad de periodistas que cotidianamente acuden a esas conferencias de prensa, son pocos los que se ven favorecidos con el dedo presidencial y es más la información que dan aquellos afortunados, a quienes se le da el permiso de hablar, que lo que el presidente informa con claridad y rapidez, -sobre todo rapidez- acerca de lo que a los mexicanos nos interesa y deseamos saber.

No es nuevo para nadie que la corrupción invadió todos los sectores de la sociedad, sabemos quienes han sido los corruptores y los corruptos, sabemos que nos han dejado un país con más de 60 millones de pobres; sabemos de los billones de pesos de la deuda externa e interna; conocemos a los responsables, priistas y panistas, coludidos en la entrega de las riquezas de nuestro país, de la irracional y despiadada explotación que se hace con los trabajadores mineros, y los salarios de miseria que empresas trasnacionales pagan a sus empleados, producto del neoliberalismo, del que todos los días habla.

Se autoengaña el presidente AMLO, cuando considera que, por tener “conferencias mañaneras”, todos los días, ya México se convirtió en un país donde lo que impera es la democracia, la justicia, el respeto mutuo entre ciudadanos y autoridades, en un país dónde, “todo el pueblo es bueno”.

Notorio es qué, quien le hace alguna crítica o señalamiento sobre el peligro de la concentración del poder, que no es buena para nadie y menos para México tras este triunfo obtenido por los mexicanos, no es de su agrado, se burla de las críticas y/o señalamientos, descalifica, e ironiza, lo que viene siendo tomado como una velada y soterrada manera de amenazar, aunque adjetívese a sus críticos como “ternuritas”… de cariño.

A los ciudadanos, que lo apoyaron, ayudaron a formar el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), hoy partido político, tras alguna diferencia, desacuerdo o discrepancia, no dudó ni duda hoy, en llamarlos infiltrados del prian  (PRI-PAN), tal como ocurrió con Jorge Zapata, nieto de Emiliano Zapata, tras la inconformidad de miles de campesinos morelenses, por la instalación de la termoeléctrica.

El presidente de México debería tomar con mayor seriedad la representación que los ciudadanos le dimos, y no echar en saco roto opiniones, tanto de quienes lo apoyaron, como de los que no, y saber que para sacar de la pobreza y acabar con la corrupción creada e institucionalizada, por más de 80 años, hace falta algo más, que conferencias mañaneras y declaraciones sobre quienes han sido los corruptos.


La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es
bnpb146@hotmail.com Colaboración especial para LatinPress®.

   
 

 


 
     
 
LATINPRESS.es © Noticias y Análisis Nacionales e Internacionales. Marbella, Andalucía, España. Año 8. Marzo 2011 – Marzo 2019.

España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos. Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.

Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies