Las infraestructuras y las playas de Marbella
Cuando la lluvia vuelve a Marbella y San Pedro, se lleva los problemas al mar.
Marbella. - Las lluvias han vuelto a convertir las playas de Marbella y San Pedro de Alcántara en el lugar donde termina un problema que comienza en una red de saneamiento que arrastra desde hace años carencias que las administraciones no han conseguido resolver.
La portavoz del Grupo Municipal Socialista, Isabel Pérez, ha denunciado que las precipitaciones han dejado nuevamente al descubierto las “graves carencias” del sistema de saneamiento integral, provocando la llegada de suciedad y residuos al litoral precisamente en plena temporada turística.
“No estamos ante un problema nuevo, ni ante una situación imprevisible”, ha señalado Pérez, que ha recordado que el PSOE lleva años reclamando a la Junta de Andalucía que complete las actuaciones pendientes y asuma su responsabilidad en una infraestructura esencial para el municipio.
En una ciudad cuya economía depende en buena medida de la calidad de su litoral, cada vertido de residuos al mar plantea una contradicción ambiental y turística. Promocionar sus playas como uno de sus principales activos con infraestructuras insuficientes deja en evidencia una gestión deficiente.
“Cada vez que llueve, nuestras playas vuelven a pagar las consecuencias de unas infraestructuras que siguen sin estar a la altura de las necesidades de nuestro municipio”, ha afirmado la portavoz socialista.
Pérez ha recordado que el Grupo Municipal Socialista ha reclamado en algunos plenos municipales que el Ayuntamiento debería instar directamente al presidente de la Junta, Juanma Moreno, a ejecutar las actuaciones pendientes, mociones que el Partido Popular de Ángeles Muñoz ha rechazado.
La también diputada nacional ha señalado que el saneamiento integral es una de esas infraestructuras que durante años han formado parte del paisaje político de Marbella, convirtiéndose en una reivindicación repetida, compromisos anunciados y actuaciones que siguen sin cerrar.
Las lluvias, para la portavoz socialista, funcionan como una auditoría involuntaria de las infraestructuras. Cuando el agua llega con fuerza, deja al descubierto aquello que durante los meses secos puede permanecer oculto.









