LATINPRESS.es © Periodismo de verdad, verdad.
Marbella, España.
Año 9. Marzo 2011 –Abril 2020.
España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos.
Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.


     
OPINIÓN
 
LatinPress®. 30 / 4 / 2020. República Dominicana. Ofelia Berrido

La nueva normalidad tras la pandemia II

   

“La pobreza no ha podido ser superada porque la problemática surge de los ingresos del mundo y de las desigualdades de su distribución (Piketty, 1971).

Se suma a lo antes dicho el  que el Foro Económico Mundial y su Reporte del Futuro del Trabajo (2018) pronosticó que para el 2022 el 45% de los trabajos existentes serán realizados por máquinas (I.A.) y para el 2025 el 52% ya estarán automatizados.  Si la pandemia continua, sucederá muchos antes de lo esperado. 


Entonces, surgen las preguntas: ¿Qué haremos con la gente joven que sale de las universidades o con los jóvenes técnicos de gran valía? ¿Qué haremos con los obreros que trabajan en las fábricas?  La solución preventiva para el primer grupo parece haber surgido alrededor de la década 2000-2010 con la idea del emprendimiento. 

La definición de la palabra “emprendimiento” se amplió para explicar el cómo algunos individuos identifican oportunidades, las evalúan como viables y deciden explotarlas.

Aquellos que puedan por su inteligencia o por su preparación académica ver problemas y encontrar soluciones innovadoras puede que tengan la idea de un nuevo negocio. Y así las universidades y la banca crearon alianzas para brindar, asesoría, seguimiento y préstamos flexibles para avalar los proyectos (negocios). Estas personas contarían con sus propios medios de subsistencia.


La gente siente miedo de la peor de las amenazas: la muerte vestida de Covid-19.  Este gran temor provoca reacciones que facilitan el proceso de la creación de una nueva normalidad.

Si eres pobre y estás encerrado, ¿cómo produces para alimentar a tu familia? Entonces, para los pobres se presenta como solución la ya conocida “Renta Básica Universal” (RBU). Se le disfraza de buenas intenciones con múltiples nombres. Un “dinerito” mensual fijo para que puedan comprar alimentos y no morir de hambre.


Los gobiernos no tienen que convencer a nadie ni luchar como lo habían hecho desde hace cientos de años para que se aplique la RBU sino que las personas de bajos recursos lo ansían.

Se desea porque el hambre ve cara de piedad y compasión en todo el que permita que sus hijos coman aunque sea por un día. En general se trata de entregar a cada persona un salario mínimo que recibirá sin que tenga que recibir un trabajo a cambio. 

No hay intercambio de la fuerza de trabajo por un salario. Solo una cosa es necesaria para merecerlo: ser pobre y no ser un estorbo para los que sí saben lo que conviene al planeta. 

El problema de la distribución de capitales se hace más voraz, los dueños lo incrementan, exponencialmente, mientras los pobres reciben el mínimo para subsistir. 


ofeliaberrido@gmail.com Profesora de Literatura y Cine, y Español II y Expresión oral de la PUCMM y de Escritura y Retórica  del BBA de UNIBE.  Colaboración especial para LatinPress®. La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress

Noticia relacionada.
De qué se trata la nueva normalidad tras la pandemiaI

   
 

 


 
     
 
LATINPRESS.es © Noticias y Análisis Nacionales e Internacionales. Marbella, Andalucía, España. Año 9. Marzo 2011 – Abril 2020.

España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos. Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.

Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies