LATINPRESS.es © Noticias y Análisis Nacionales e Internacionales
Marbella, Andalucía, España.


España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos.
Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.


     
 
LatinPress®. 13 / 7 / 2018. LatinPress.es
   

Las elecciones mexicanas: Sospechas, fraude y poder

 



Latinpress. 13 / 7 / 2018.
El 1° de julio de éste agitado 2018, se llevó a cabo en México, un evento propio de un sistema democrático, se eligió al Presidente de la República, a Gobernadores, Presidentes Municipales, Diputados federales y Estatales y Senadores.

Más de 3.400 cargos federales y estatales estuvieron en la tómbola electoral; miembros de la clase política harto conocidos por sus corruptelas, fueron los candidatos - con sus muy honrosas excepciones - pues hay jóvenes que han empezado a incursionar en éste arte de gobernar, inconformes, según dicen de tanta corrupción.

Sabemos, por experiencia, que la democracia la hacen efectiva los gobernantes solo un día cada seis años, y aún ese día, está en duda de que sea respetada, pues los fraudes han sido escandalosos, a la vista de todos  y orquestado por las propias autoridades encargadas de organizar las elecciones.

Se dice: “Quien cuenta los votos es el que gana” y,  “El que paga manda”; se pierde de vista que no es el Presidente de la República en turno, ni los  Gobernadores, menos aún quienes conforman el Instituto Nacional Electoral (INE), quienes sufragan los gastos de su bolsillo, para tan importante evento.

Somos los ciudadanos los que  pagamos todo: sueldos de una clase política parásita y corrupta, sus lujos y derroches; los subsidios de los Partidos Políticos y  los gastos de pre campaña, campañas y festejo del triunfador.

Lo que regalan los candidatos cuando andan en busca del voto: gorras, plumas, mandiles, camisetas, paraguas, bolsas, relojes chafas,  etc., sale del pingüe salario de los mexicanos, vía impuestos.

Para nadie fue sorpresa que el ganador de ésta contienda electoral fuera el candidato de Movimiento de Regeneración Nacional, (MORENA), Andrés Manuel López Obrador, más conocido como AMLO, en alianza con otros Partidos políticos de dudosa reputación.

Ese domingo 1° de Julio, entre las 20:00 y las 21:00 hora p.m.,   la euforia se desbordó entre la ciudadanía mexicana, pues el propio candidato del Partido oficial, el Revolucionario Institucional (PRI), José Antonio Meade,  a través de los medios de comunicación, salió a reconocer el triunfo de quien fuera su contrincante más importante, AMLO.

Se sucedieron, el reconocimiento del candidato del Partido de Acción Nacional, Ricardo Anaya y el del candidato “independiente”,  Jaime Rodríguez, que hizo el papel de “el caballo de batalla” del PRI. Posteriormente Lorenzo Córdoba, Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE),  reafirmaría el triunfo de AMLO. 

Siguieron las felicitaciones del actual Presidente de la República Mexicana, Enrique Peña Nieto; del ex Presidente Carlos Salinas de Gortari; Felipe Calderón; Vicente Fox y los más altos representantes de la cúpula empresarial mexicana.

Toda la mafia del poder felicitó y dio la bienvenida al nuevo Presidente, congratulándose de que AMLO hubiera obtenido el triunfo con un alto porcentaje de votos a su favor, como lo habían señalado las innumerables encuestas previas a la elección. 

La ciudadanía gritaba voz en cuello: “¡No nos pudieron hacer fraude!” y efectivamente, estando latente el peligro del desbordamiento ciudadano si salían las autoridades electorales a decir que Meade o Anaya habían sido los ganadores, se optó por aquella máxima: “Si no puedes con el enemigo, únete a él”.

No es errado decir que de los 30 millones (53%) de los votos obtenidos por AMLO,  una gran mayoría le dio su confianza  por no votar por el candidato priista o el panista.

La irritación casi podía palparse, las redes empapadas de mensajes de apoyo para quien por tercera vez buscaba la presidencia de México, la velada amenaza de López Obrador al decir: “A ver quién detiene el tigre”,  surtió el efecto debido.

En el año 2000, tras el triunfo de Vicente Fox, se creyó que entrábamos en una nueva etapa, y que las víboras tepocatas, como llamó Fox a los priistas, serían erradicados del poder con todas sus corruptelas. Nada ocurrió, y argumentando que en México se requería tener paz y tranquilidad, cogobernó con el PRI.

La desilusión de los mexicanos fue mayúscula, las voces de los analistas políticos se quedaron cortas ante la vox populi que decía: “nos volvimos a fregar, a Fox los priistas lo tienen agarrado de los gaznates”. 

Una nueva etapa se inicia en éste nuestro México, en el que como ciudadanos hemos sido tan golpeados, tan desilusionados de la clase política y tan llenos de esperanza.

Hoy nuevamente  se acude al llamado de un hombre, que durante 18 años  afirmó que erradicaría la corrupción y que aplicaría la ley, con justicia, sin venganza contra la mafia del poder. 

Desdibujando a los grupos de la izquierda tradicional, nos conmina a  que compartamos con él, su fervor nacionalista y que emulando a Juárez…“ Juntos Hagamos Historia”.

Seis años estará López Obrador detentando el poder que los ciudadanos mexicanos le hemos otorgado, y seremos testigos de cuantas historias se habrán de escribir y, como él mismo lo ha dicho: “Por el bien de todos, primero los pobres”.

Blanca Nieves Palacios Barreda.


 
 





 
© Latinpress, Boletín semanal, Noticias en España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos. Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.

Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies