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Rafael Peralta Romero
República Dominicana

   
   
 

LatinPress. 4 / 5 / 2019. Rafael Peralta Romero. República Dominicana.

   

Voces y Ecos: Nuestra lengua y sus intríngulis

 

La lengua, sistema esencial para la comunicación entre los seres humanos, es también tema de conversación.  Vale decir, conversamos por vía de la lengua y también  conversamos acerca de la lengua.

Algunos hablantes del español  consideran complejo su idioma. Lo ven difícil sobre todo cuando lo comparan con otros  -como el inglés-  que tienen  menor cantidad de vocablos.
Critican  que el español disponga de diversas palabras para nombrar el mismo objeto (casa, vivienda, morada, residencia, mansión, edificio, estancia) o una determinada acción (viajar, andar, pasear, recorrer, trajinar, transitar, salir, andar, deambular…).

Pero también se critica lo contrario: que una palabra  funcione  para varios significados. Por ejemplo, con la palabra lengua denominamos   el conjunto de signos (orales y escritos) comunes a los miembros de una comunidad, por medio de los cuales  pueden entenderse. Pero lengua es también un órgano alojado en la boca y “que sirve para gustar y deglutir, así como para modular sonidos”.

La voz /intríngulis/, de origen desconocido, de género masculino, se define como “Dificultad o complicación de algo”. A los intríngulis de la lengua, a veces se les llama “secretitos”. Sin embargo, tales secretos están revelados en las publicaciones académicas. Por ejemplo, que las voces extranjeras terminadas en la consonante –y hacen el plural  en –is, no es realmente secreto,  es una información al alcance de todos: pony, ponis; gay, gais; panty, pantis.

Podría resultar una complicación aceptar que el adjetivo /escatológico/ (De escatología) signifique “Perteneciente o relativo a las postrimerías de ultratumba”, ya que escatología comprende  un conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba, y por igual, este término   se refiera al uso de expresiones, imágenes y temas soeces relacionados con los excrementos.

En el tiempo de adviento, parte del año litúrgico que precede a Navidad,  es común escuchar a los sacerdotes católicos  referirse a los “discursos escatológicos” de Jesús. Escatología procede del griego y textualmente ha sido traducido como “doctrina de las últimas realidades”.

El Pequeño diccionario de teología, de Giacomo Canobbio, expresa sobre esta palabra lo siguiente: “Introducido  a comienzos del siglo XIX, indica la parte de la teología que reflexiona sobre el término de la esperanza cristiana.

Si hasta hace pocos decenios se refería a los llamados novísimos, ahora su objeto se ha extendido y comprende no solo las ‘cosas últimas’, sino también la orientación del hombre y de mundo hacia su cumplimiento en Dios a través de Cristo por la fuerza del Espíritu santo”. (Obra citada, Ediciones Sígueme, Salamanca, 1996, p.115).

Menos explícito es el tratamiento  que da  a estos vocablos el Diccionario académico.

El detalle más resaltante es la separación en dos entradas del término escatología.

Cuando el Diccionario  emplea el superíndice numérico (un número pequeño sobre la palabra) está dejando indicado que no se trata de una palabra con varios significados (polisemia), sino de dos palabras homónimas, (que se escriben de igual forma). Tanto el sustantivo escatología como el adjetivo escatológico aparecen dos veces, con un numerito similar al usado en matemática para indicar que una cifra se eleva a determinada potencia.

Con el número uno se registra escatología en el sentido teológico y con el dos aparece la acepción  que  hace  esta palabra sinónima de coprología, voz que se define como “Estudio de los excrementos sólidos con diversos fines científicos”.

De  modo que puede hablarse de lo escatológico en la retórica de  Jesucristo, pero escatológico tendrá otro valor semántico si se aplicara al discurso de muchos políticos, e incluso comunicadores.

Tengo apuntados  otros intríngulis, pero será  mejor que los deje para otra entrega.


La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es rafaelperaltar@gmail.comColaboración especial para LatinPress®.

   
 




 
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