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Mariela Sagel.
Panamá.

   
   
 

LatinPress. 20 /5 / 2017 Mariela Sagel. Panamá.

   

Estilo. Educación, herramienta de la liberación.

 



Publicado en La Estrella de Panamá y Latinpress.es España.
El cineasta chileno mundialmente conocido, Miguel Littín, estuvo en Panamá como orador del inicio de una serie de eventos que conmemorarán el 40 aniversario de la firma de los Tratados Torrijos Carter.

Y es que el director de El chacal de Nahueltoro, Actas de Marusia, El recurso del método (basada en la obra de Alejo Carpentier), La viuda de Montiel (un cuento de Gabriel García Márquez), Alsino y el cóndor, entre otras, fue el protagonista de un reportaje que le hizo el Gabo titulado "La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile", relatando la estadía en forma clandestina de uno de los 5 mil exiliados con prohibición absoluta de entrar a su país por la dictadura pinochetista, y cómo filmó más de 7 mil metros de película que se convertiría en un documental, Acta general de Chile que mostraría la realidad después de 12 años bajo el yugo militar.

Con tres equipos europeos que entraron junto con él con diversas coberturas legales, cambiado físicamente que ni su suegra lo reconoció en plena calle, sin los dispositivos electrónicos con los que hoy contamos para comunicarnos entre sí, Littín hizo una verdadera odisea y García Márquez entendió enseguida, cuando escuchó su relato, que detrás de su película había otra sin hacer que corría el riesgo de quedarse inédita.

El resultado fue ese libro cuyo primer tiraje fue de 250 mil ejemplares y ha vendido millones.

Sus trabajos cinematográficos han tenido mucho impacto por las denuncias sociales y políticas contenidas en ellos, y varios han sido nominados al Óscar   (Actas de Marusia y Alsino y el cóndor ), al festival de Cannes ( Actas de Marusia y El recurso del método ) y al Festival de Cine de Berlín.

Littín habla sobre Gabo.


Lo conocí desde mucho antes de contarle mi aventura. Me lo presentó Álvaro Mutis en París en la década del 70, ya lo había leído y lo admiraba mucho.

Estaba con Mercedes y nos fuimos a ver La tierra prometida, una película mía que estuvo en Cannes y a él le gustó mucho.

Le propuse filmar algo suyo, como Cien años de soledad ... Me dijo que tenía un cuento, La viuda de Montiel, si me gustaba bien, y si no ‘te chingaste' me dijo, y se fue caminando con su aire de bailarín de mambo, a pesar de que yo le dije que hacía largometrajes y él me dijo que alargara el cuento. Yo me fui a buscar el libro y compré dos libretas para escribir el guión.

Un tiempo después nos volvimos a juntar y me preguntó si lo había escrito. Me pidió mostrárselo y las abrió, viendo que estaban en blanco. Y le dije que el cuento se resumía en la frase ‘Cuando murió José Montiel todo el mundo se sintió vengado menos su viuda'. Esa es la película...

Yo considero a Gabo un hermano. Fue un amigo más allá de toda posibilidad de definición. Tenía gestos únicos, como llamarme muy temprano para que fuera a su casa, y en ese entonces escribía de un lado y por el otro lado salía impreso lo que estaba escribiendo, (Crónica de una muerte anunciada ) y quería que lo leyera. Era un juego, de gran confianza. Tuve el privilegio de conocer esos libros en su primera lectura.

En las tardes íbamos a escuchar boleros (tenía una colección de discos extraordinaria) a su casa. Hablaba por teléfono por horas, llamaba a medio mundo, desde presidentes de la república hasta guajiros.

Su regreso a Chile.


Cuando uno está en el exilio tiene la imagen de su país como una tarjeta postal, y no toma en cuenta el proceso dialéctico que lógicamente ocurre.

Mostraba esplendor definitivamente, había una ciudad que funcionaba normalmente. Después fui encontrando más sorpresas y eso está plasmado en Acta general de Chile.

Gabo, cuando llegó a mi casa después que yo había regresado de Chile me dijo: ‘cuéntamelo todo, pero solo lo que yo pueda repetir'. Y le conté, pero yo había entrado antes muchas veces siempre colaborando con la resistencia a la dictadura.

El verdadero milagro económico de Chile se da con los gobiernos de la concertación, que abren los caminos a los grupos económicos internacionales sin distinción a las posibilidades de inversión, y se crea el desarrollo vitivinícola, industrial, minero pero se descuida la educación.

A partir del gobierno de Ricardo Lagos, con un gran accionar, el país avanza en términos de la educación y el clímax llega con el de Michelle Bachelet, que establece que debe ser gratuita.

Chile tiene una de las desigualdades más grandes del mundo y esas son brechas que hay que ir cerrando. Sin educación no vamos a ser un país desarrollado.

Las otras caras de Littín.


Fui Alcalde de mi pueblo natal, Palmilla, como una forma de echar ancla pero quería seguir haciendo películas. Le metí mucho a la educación, a erradicar la pobreza y construir soluciones de viviendas.

La última luna la filmé en Palestina, porque mi abuelo era palestino y narro cómo mis abuelos se establecen en Chile.

Y también tengo un abuelo griego, y mi libro El viajero de las 4 estaciones cuenta la vida de ese abuelo griego, que fue una de las personas que más me ha impactado en la vida.

Actualmente dirijo una escuela de cine. Siempre he hecho talleres en lugares tan dispares como la India y Calcuta porque considero que parte de mi responsabilidad es transmitir los conocimientos a los jóvenes porque allí está el futuro.

Ahora fundé el Instituto de Altos Estudios Audiovisuales en la nueva universidad estatal de O'Higgins que inauguró la Presidenta Bachelet bajo la forma de gratuidad.

El programa abarca hasta 19 diplomados profesionales y este año dará maestrías. Esa escuela tiene una vocación latinoamericana, tiene acuerdos con algunos países, entre ellos Irán.

El gran problema en Chile en la política es la abstención, por eso se debe seducir, lo que es un gran desafío, especialmente a los jóvenes. Conquistamos la libertad a costa de nuestras vidas, para que incluso la derecha tenga opciones, ahora tenemos que luchar contra la falta de interés, hay que motivar con la verdad.

Sobre Torrijos.


Me impresionó mucho. Graham Greene tenía razón en sentir fascinación por él y Gabo sostuvo que había sido su gran amigo y el mandatario con que mejor se entendió.

La epopeya de Omar Torrijos, de conseguir la devolución del Canal a manos panameñas es uno de los hitos históricos de América Latina, algo que nos honra como latinoamericanos.

Sobre Trump.


La oportunidad de América Latina de unirse es ahora, el muro no es con México, es con el resto del continente. Y es la oportunidad que tienen los sectores más conservadores de Estados Unidos para detener los procesos de migración, de crecimiento de los grupos democráticos, de la gente que le gusta vivir y trabajar.

También se está produciendo un despertar en los sectores democráticos y libertarios muy grande, que a lo mejor les sirve para recuperar la esencia misma de lo que es los Estados Unidos.

marielasagel@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®.

   
 
 
 




 
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