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Humberto Caspa
Estados Unidos

   
   
 

LatinPress. 1 /12 / 2016. Humberto Caspa. Estados Unidos.

   

La historia juzgará a Fidel.

 

 “La historia recordará y juzgará el enorme impacto de esta persona sobre la gente [cubana] y el mundo”, manifestó Barack Obama. 

Las palabras del Presidente norteamericano encarnan una verdad inapelable que debe ser tomado en cuanta a la hora de interpretar los logros y fracasos de Fidel Castro.

Si se juzga al líder cubano desde la coyuntura actual norteamericana, especialmente después de la victoria electoral de la Derecha, la gente no tendrá una conclusión muy grata.

Después de todo, Castro se mantuvo en el poder por más de 30 años y eso, en los ojos de gente, es un agravante serio. Castro no es un niño bueno; fue un dictador represivo y eso nadie lo niega.

Sin embargo, a Castro hay que juzgarlo desde la historia, particularmente desde el contexto de la Guerra Fría. 

En este periodo los malos no fueron los países pequeños como Cuba, sino las dos potencias mundiales: Estados Unidos y la ex Unión Soviética.

Durante las décadas de 1960 y 1970, miles de personas perecieron en América Latina por sólo implorar simples derechos individuales.  En este periodo, Castro defendió al “pueblo” y a los desamparados políticos.

No olvidemos que Estados Unidos, al que queremos todos porque nos ha sabido amparar y dar un bienestar que nuestros países no los concedieron, fue el primer promotor de la desestabilidad política y matanzas de mucha gente inocente en América Latina.

En 1954, un grupo de militares, apoyados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), llevaron a cabo un golpe de estado contra el gobierno democrático de Jacobo Arbenz en Guatemala.  Los militares mataron miles de gente inocente.

Arbenz nunca fue comunista, ni mucho menos revolucionario, solo promovió políticas populistas que benefició a la gente más pobre de su país.

Algo similar sucedió en Chile con la llegada al poder de Augusto Pinochet.  Nuevamente, la CIA y otros intereses norteamericanos intervinieron para impedir que Salvador Allende prosiguiese con su agenda política de izquierda.  Igualmente, muchos murieron y algunos desaparecidos hasta ahora no se los encuentra.

Estos dos casos no son los únicos.  En Bolivia se instauró un régimen militar represivo con Hugo Banzer Suarez; lo mismo en Argentina, Paraguay, Perú y en otros países.  En América Central, el gobierno norteamericano promovió una guerra civil que acabó con generaciones.

Fidel Castro evidentemente fue un dictador y mantuvo un régimen autoritario en Cuba, sin embargo, no podemos negar que también fue el primero en pararse contra el régimen usurpador de anteriores gobiernos norteamericanos, cuyos vasallos militares violaron los derechos fundamentales de la gente.

Obama tiene toda la razón: la historia juzgará a Fidel Castro. hcletters@yahoo.com Colaboración especial para LatinPress®.

   
 




 
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