LATINPRESS.es © Noticias y Análisis Nacionales e Internacionales
Marbella, Andalucía, España.


España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos.
Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.


     
 

 

   

Fernando Durán Ayanegui
Costa Rica

   
   
 

LatinPress. 27 / 12 / 2018. Fernando Durán Ayanegui. Costa Rica.

   

Polígono Internacional: La soberanía

 

Imagínese usted en su auto, en compañía de un amigo de quien no sabe que es aficionado a la mecánica, y de pronto este le comenta: “Oye, en verdad tu auto marcha bien, pero a juzgar por los ruidos que escucho no creo que pase la próxima revisión obligatoria”.

Algo similar nos ocurrió con la lectura de un opúsculo de Emilio Gentile titulado “In democrazia il popola è sempre sovrano (¡Falso!)”. (Porque nos parece defectuoso, omitimos el título que el editor le dio a la traducción al castellano).

El punto es que participamos periódicamente en el carnaval electoral y raramente nos preguntamos si eso no equivale a creer que el carruaje democrático resistirá unos kilómetros más de recorrido.

Hasta donde entendemos, Gentile, reputado historiador del fascismo y sagaz crítico de los movimientos políticos de tendencias totalitarias, es bien aceptado en nuestros círculos académicos y está al abrigo de toda sospecha.

Aun cuando es difícil adornar un nombre con ese adjetivo, en su caso no cabe duda: es demócrata, aun cuando quizá lo sea porque, al no presentarse como “hombre de partido”, no adolece del lastre de cinismo propio de quienes, en aras de su ambición de poder, se sacrifican integrándose al que mejor se adapta a sus intereses, no a sus ideas. Con respecto a las ideas y praxis políticas actuales, Gentile hace lo mismo que haría un buen zoólogo con respecto a los reptiles: estudia y describe todas las especies que conoce de ellos, pero se guarda de mostrar inclinación por una de ellas.

En todo caso, lo importante es que siendo, repetimos, un demócrata, intenta abrirnos los ojos con su cuasi certeza de que en ninguno de los sistemas que la historia y la propaganda nos presentan como democracias, el pueblo ha sido realmente el titular de la soberanía.

Así, en Occidente, desde Atenas y Roma hasta nuestros días, pasando por los resultados de las revoluciones americana y francesa, y las guerras hispanoamericanas de independencia, los llamados padres de las democracias no parecen haberse preocupado demasiado por garantizar, en las constituciones republicanas, que la soberanía arrancada a los “soberanos por derecho divino” encarnaría en el pueblo, en el demos.

Con el demos desprovisto de soberanía –el demos ausente, lo llama Gentile–, lo que se da no es una democracia efectiva, ni participativa, sino una “democracia recitativa”, en la que, incluso, se llega a considerar deseables los gobiernos dispuestos a mantener al pueblo real alejado del poder.

De modo que, aun cuando ciertamente es un bocado bastante amargo, que nadie está obligado a tragarse, conviene que, con la mirada puesta en la actualidad, todos le demos una saboreada a la sugerencia implícita en el texto de Gentile: al igual que los autos, la democracia tiene que ser sometida a revisión con frecuencia, sobre todo en nuestro tiempo, cuando no solo traquetea por aquí y por allá, sino que también desprende un tufo a fascismo que comienza a atosigar.


La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Latinpress.es Colaboración especial para LatinPress®.

   
 




 
© Latinpress, Boletín semanal, Noticias en España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos. Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.

Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies