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Fabrizio Reyes de Luca
Ecuador.

   
   
 

LatinPress. 8 / 10 / 2018. Fabrizio Reyes de Luca. Ecuador.

   

Vientos petroleros

 

La producción, comercialización y consumo del petróleo en la historia de la humanidad, han estado asociados a los avances tecnológicos y a los correspondientes procesos de transformación de materias primas que demandan el uso de esta fuente energética como insumo necesario para el funcionamiento de las industrias y el desarrollo de la economía mundial.


Así, se reconoce que el invento de los motores de combustión interna surgió cuando las condiciones tecnológicas estaban dadas para la fabricación de vehículos de motor y del uso del kerosene para la iluminación de las ciudades desde las últimas dos décadas del siglo XIX, pasando por el estallido de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y el surgimiento del nuevo orden económico internacional.

 

La reorganización de la economía global expresaba el empleo de aplicaciones tecnológicas militares al terreno de la economía civil, dando paso a modificaciones en el régimen de vida de millones de ciudadanos.

En los Estados Unidos de América, por ejemplo, se registró un período de desarrollo económico bautizado como la “edad de oro del capitalismo” o la era de “los años dorados” que arrancó desde el año 1946 y se prolongó hasta 1971.


Pero, cuando el entonces presidente de Estados Unidos, Richard Nixon (1969-1974), dispuso “provisionalmente” la no convertibilidad del dólar en oro, se produjo la ruptura de las reglas del juego monetario-financiero, surgidas de la histórica Conferencia de Bretton Woods (1944), cuando el fin del conflicto militar planetario era inminente.


Desde que se aprobaron los acuerdos de Bretton Woods, hasta que se produjo la ruptura del orden monetario-financiero internacional surgido de las negociaciones entre los Aliados (vencedores del Eje Berlín-Roma-Tokio), los bancos centrales solían depositar sus reservas en dólares en las bóvedas del Sistema de la Reserva Federal (FED) de los Estados Unidos, para recibir en cambio oro, a razón de 35 dólares por una onza.


A lo expuesto en el párrafo anterior, debe sumarse el estallido de la primera gran crisis del petróleo desatada en 1973, a raíz de los conflictos bélicos entre Israel y los países árabes y que dieron paso a que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), dispusiera controlar las exportaciones petroleras hacia los países que habían apoyado a los israelitas durante la guerra de Yom Kipur, disponiendo al mismo tiempo un notable incremento en el precio del crudo.


Y aunque es innegable la incidencia de la geopolítica (expresada en conflictos bélicos en zonas de producción y comercialización del “oro negro”) en los precios del demandado hidrocarburo, en los últimos treinta años se agregaron otros factores que han impactado en la actual configuración del mapamundi petrolero.


A propósito, en días pasados, el precio del barril de petróleo llegó a superar la barrera de los USD$75, haciendo saltar las alarmas en los países importadores.

Ese incremento sobre el precio de referencia para las importaciones de crudo, se atribuye principalmente a la renovación de las sanciones económicas de Estados Unidos a Irán, la reducción de la producción del carburante por parte de la Organización de Países Productores y Exportadores (OPEP) y por la crisis política de Venezuela. 


El precio de referencia del crudo ha aumentado en 50 dólares desde los albores del presente año, sin que se avizoren acuerdos entre EE.UU. e Irán, el aumento de la producción petrolera por los países de la OPEP, el fin de la guerra comercial entre Washington y Beijing, la solución a la crisis venezolana o algún alivio a las sanciones de Occidente contra Rusia.


El presidente Donald Trump ha exigido de manera reiterada a la OPEP, que disponga de una baja en los precios del petróleo, aunque el alza registrada ha sido motivada en gran medida por su controversial decisión de restablecer las sanciones económicas contra Irán, uno de los principales productores del preciado hidrocarburo.


Agencias calificadoras y analistas del mercado petrolero prevén que la tendencia alcista se mantendrá durante el año 2019, agravada por el respaldo de Rusia a la política de reducción en la producción impulsada por el cártel de la OPEP, lo que llevaría su cotización muy cercana a los cien dólares por barril, de acuerdo a los más recientes pronósticos.


Las crisis político-militares en zonas de producción y comercialización del crudo; las aplicaciones de nuevas tecnologías en la industria del crudo; la volatilidad de los precios de las divisas -en especial del dólar, en cuanto moneda por excelencia del comercio global- unido al desempeño de la economía mundial, son factores que presionan sobre la relación oferta-demanda en el mercado petrolero, simulando vientos que chocan contra el litoral de las economías productoras e importadoras del llamado “oro negro”.


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