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Fabrizio Reyes de Luca
Ecuador.

   
   
 

LatinPress. 17 / 7 / 2017. Fabrizio Reyes de Luca. Ecuador.

   

Riesgos globales.

 

En los últimos 10 años, el mapa político y económico del mundo ha ido cambiando de manera significativa, fruto de las tensiones políticas que han protagonizado algunos países en varias regiones del mundo, como son los casos de Europa y los denominados países emergentes, los que han estado influyendo en el modo en que se hacen negocios internacionales, así como en el aspecto geopolítico.

Igualmente, la economía mundial está en transición y desaceleración, con grandes e importantes focos de riesgo, aunque es poco probable que estos se materialicen de forma abrupta, para generar una crisis sistémica, aunque más allá de estos riesgos a corto plazo, identificados durante el período 2015-2017.

En adición, la economía mundial está obligada a reorientar durante los próximos años el alto grado de endeudamiento que amenaza a los países avanzados, la confusa y galopante inflación y el bajo crecimiento de la productividad, situaciones que perfilan un complejo panorama de estancamiento secular, que se traduce en gran preocupación por la exposición al riesgo y las tensiones.

Pero es que existen razones multifactoriales que explican en alta proporción las tensiones que sitian la economía mundial. Entre estas, se encuentran la sorprendente desaceleración en la economía de China, el fortalecimiento del dólar estadounidense, los bajos e inestables precios del petróleo, éstos son sólo algunos de los principales peligros para la economía global.

La particularidad de la actual situación es que se está profundizando, a pesar de que Estados Unidos de América, que es el principal motor de la economía mundial, está funcionando bien.

El origen del problema está en Europa y tiene que ver con el advenimiento de una nueva recesión en el continente que sus dirigentes políticos son incapaces de neutralizar.

La mayor preocupación se centra en la zona euro, cuyos resultados han sido decepcionantes y muchos analistas temen por una tercera recesión en esta parte de Europa.

Otra señal que presagia una posible recesión en el bloque del euro, es lo que sucede con Francia, la segunda potencia de esta zona, ya que su economía está completamente estancada, a lo que se agregan las malas noticias económicas en Alemania y la situación de Italia, la tercera economía de la eurozona, que se encuentra extremadamente débil.

En general en el viejo continente persiste una desconfianza de sus ciudadanos por la recuperación y por el futuro. Esa sensación de desesperanza en la sociedad, ha sido también un factor de preocupación, pues las economías se mueven en gran medida por las expectativas de la gente, mientras la economía global trata de reponerse, así sea lentamente, las relaciones geopolíticas se han ido deteriorando en los últimos años.

Una mirada detenida hace que cualquier análisis de los riesgos e incertidumbres a los que se enfrenta la economía del orbe, debe partir de entender el complejo contexto de cambio que atraviesa el planeta, lo cual dificulta una previsión certera sobre el futuro, especialmente en las relaciones económicas y políticas entre los países.

Situación ésta que se hace muy compleja, si observamos los bruscos cambios que se han venido produciendo en la política exterior y comercial de Estados Unidos.

Las implicaciones de estas macro tendencias económicas para las relaciones económicas internacionales son todavía inciertas.

Sin embargo, se puede aventurar que asistiremos a una creciente rivalidad y competencia entre las naciones, en particular, entre las potencias en declive y las potencias en auge, lo que podría hacer más difícil la cooperación económica internacional y presionar para la transformación de las instituciones económicas internacionales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, entre otras.

El último factor económico de incertidumbre es cómo van a reaccionar los mercados financieros, bursátiles, de bonos y cambiarios, ante la subida de los tipos de interés en los Estados Unidos de América; mientras el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y el Banco Central de China mantengan políticas monetarias expansivas. En la práctica, esto generaría bruscas salidas de capitales de algunas economías emergentes, sobre todo si acumulan desequilibrios externos, y depreciación de sus monedas, lo que conllevaría problemas para afrontar la deuda de aquellos países, y sobre todo de empresas, que se hayan endeudado en dólares.

A estos trances económicos hay que añadir otros de carácter geopolítico. Los principales provienen de las tensiones en las antiguas repúblicas soviéticas como Ucrania, en Oriente Próximo y en el norte de África, tanto vinculadas a la política expansionista rusa, como a la evolución de la guerra civil en Siria, que también podría incrementar el flujo de refugiados hacia Europa, a lo que se incorpora el auge del terrorismo en la Unión Europea. Colaboración especial para LatinPress®.

   
 
 
 




 
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