LATINPRESS.es © Noticias y Análisis Nacionales e Internacionales
Marbella, Andalucía, España.


España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos.
Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.


     
 

 

   

Fabrizio Reyes de Luca
Ecuador.

   
   
 

LatinPress. 22 /10 / 2016. Fabrizio Reyes de Luca. Ecuador.

   

Latinoamérica en el contexto global.

 

América Latina en el contexto mundial presenta grandes complejidades desde el punto de vista económico si la comparamos con otras regiones del orbe, dado el desequilibrio regional predominante, la desigualdad socioeconómica profunda y el bajo nivel de industrialización, como características principales.

A esto se agrega, la dependencia del sector primario de la economía, rezago en la innovación tecnológica, dependencia de las exportaciones y, en las últimas tres décadas, de las remesas y la inversión extranjera directa, que por ser capitales volátiles son muy riesgosos en la generación de divisas para la dinámica económica de los países latinoamericanos.

Sin lugar a dudas, el estallido de la primera guerra mundial transformó el enfoque tradicional de la llamada economía clásica capitalista, dando paso a una nueva forma del manejo de la economía que se sustentó en la intervención del Estado en la economía, la cual asumió como soporte teórico, la doctrina económica keynesiana.

El mercado único al que se orientaron las exportaciones de América Latina fue el resultado del conflicto bélico que se producía en Europa y el mercado norteamericano fue la única oportunidad que se les presentó a los países de nuestra región para insertarse en el mercado mundial. Por igual, a lo largo de esos años de guerras, se aprovechó para recibir sucursales bancarias e inversiones desde el norte, lo que en la práctica establecieron fuertes vínculos comerciales y financieros desconocidos para Latinoamérica.

En virtud de que por su propia naturaleza, América Latina era una región productora y exportadora de materia prima, las conflagraciones mundiales la impactaron en cuanto a la estructura del comercio y las inversiones extranjeras que fueron ascendiendo de manera vertiginosa en el sector de la minería por el descubrimiento de grandes yacimientos de petróleo, oro, plata, níquel, bauxita, hierro, cobre, así como el azúcar, el café y el banano, entre otros productos agrícolas.

Por tales razones, es que se explica la presencia de inversiones de los Estados Unidos de América por encima de otras naciones desarrolladas, lo que indudablemente le dio mayor ventaja competitiva a ese país, y sobre todo de colocar sus principales productos en estos mercados, es así como EE.UU. hizo más amigable el intercambio comercial con sus productos y el sector financiero en nuestro subcontinente, lo cual le permitió fortalecer sus influencias y su hegemonía política.

En relación al efecto político, las dos guerras mundiales generaron una gran inestabilidad en los mercados de materias primas, lo que abrió un espacio para la construcción de una alta dependencia de América Latina con relación a los Estados Unidos, lo que permitió que los gobiernos estadounidenses aprovecharan tal situación para imponer de manera gradual un control sobre los gobiernos de la región, argumentando la protección de los intereses de las inversiones de su país en nuestras naciones, pero el trasfondo era más de influencias políticas que económicas, ya que las inversiones nunca estuvieron en riesgo.

Finalizada la segunda guerra mundial, EE.UU. se convirtió  en la principal economía del mundo, lo que le dio autoridad para impulsar la política de reconstrucción de la economía global, cuyos ejes principales se centraron en las estrategias comerciales y financieras. En esta última, es que a partir del año 1944 surge el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, cuya creación implicó la aplicación de normas que predominaron para los países industrializados, quedando América Latina relegada a un segundo plano y excluida de todos los programas de ayuda de estas decisiones, fruto de que la misma no tenía relevancia política y económica, sino más bien para recibir la expansión del capital financiero de los Estados Unidos.

La estrategia para avanzar hacia el crecimiento de la economía de la región fue poner en práctica la industrialización por sustitución de importaciones, la cual permitió acceder a los mercados  internacionales de bienes y servicios financieros, siendo esta decisión, la que ha dado un mayor impulso con el fin de apuntalar la economía regional.

Es tal realidad que permite interpretar que el rezago de América Latina está explicado por las turbulencias políticas y económicas que han involucrado a los países desarrollados, tal como se demuestra desde 1950 hasta el presente, comprobado con la crisis global del año 2008, que impactó con una restricción por el orden del 5% de los flujos de capitales hacia nuestra región, afectando el crédito, las exportaciones y los programas sociales, por lo que solo queda a nuestras naciones reinventarse sobre la base de la innovación tecnológica para cambiar la matriz productiva, a fin de poder competir con otras regiones en el contexto de la globalización. Colaboración especial para LatinPress®.

   
 
 
 




 
© Latinpress, Boletín semanal, Noticias en España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos. Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.

Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies