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Fabrizio Reyes de Luca
Ecuador.

   
   
 

LatinPress. 25 /09 / 2016. Fabrizio Reyes de Luca. Ecuador.

   

El ciclo económico.

 

En la economía suelen observarse períodos de tiempo en que se da una expansión simultánea en la mayoría de los sectores y otros en que se da una contracción, lo que se refleja de manera análoga en fluctuaciones de los indicadores económicos, a lo que se denomina ciclo económico.

Es por tal razón que un ciclo económico es la oscilación de la producción, la renta y el empleo de todo un país, que suele durar de dos a diez años, y que se caracteriza por una expansión-contracción general de muchos sectores de la economía, es como un péndulo.

Es por eso que la teoría del ciclo económico establece que éste consiste en expansiones que ocurren al mismo tiempo en diversas ramas de la actividad económica, seguidas de recesiones y recuperaciones que dan lugar a la fase de expansión del siguiente ciclo.

Pero en realidad, los ciclos económicos no son deseables y es mejor que la producción real crezca sostenidamente en forma tal que sus fluctuaciones no sean tan grandes, pues si la producción se mantiene en auge, empeoraría la inflación, y si se mantiene en niveles muy bajos, provocaría mayor desempleo con graves efectos para el nivel y calidad de vida de la población. 

Es importante resaltar que el interés por estudiar los ciclos económicos se debe al economista ruso Nikolai Kondrantieff, quien analizó mediante los ciclos grandes, que cuando se refieren a ciclos económicos tienen una duración de 50 años, considerándolos ciclos cortos ya que en su hipótesis postula que posiblemente se tengan ciclos más largos que los estudiados.

Sin embargo, una evaluación más objetiva de un ciclo económico fue establecida por Simon Kuznets (economista de origen ruso, nacionalizado estadounidense), quien se refería a que existen ciclos de aproximadamente una duración de 10 años, los cuales reflejaban un proceso dinámico producido por ciclos regulares de 2 a 10 años.

Ambos académicos insistían en que los ciclos económicos no se manifestaban de forma lineal, por tanto, el fenómeno cíclico  es imperceptible a simple vista al observar el comportamiento del PIB en una nación, lo que obliga a disponer de un período superior a los 10 años.

En las economías de América Latina, en las últimas tres décadas, se pueden observar las recurrencias de ciclos económicos que han venido trazando un patrón de crecimiento, que a su vez han engendrado un ciclo político, expresados en cambios repentinos en la orientación de la política económica, fruto de visiones distintas entre gobiernos progresistas y conservadores.

Pero, ¿cómo podemos apreciar esos cambios de ciclos? Desde la óptica de la política económica, la teoría explicativa de este fenómeno podemos encontrarla apelando a la teoría electoralista desde un ámbito económico, de cómo los gestores de política económica la diseñan y ejecutan, de manera que los electores se sientan satisfechos en el corto plazo, y desde el ámbito político en virtud de que los políticos hacen tareas puntuales con el objetivo de preservar el poder, o para alcanzarlo.

Bajo este planteamiento, los partidos en el poder se subordinan a determinadas reglas de política económica, según la proximidad o distancia de las elecciones, por lo que se entiende mejor el por qué en nuestra región, los relevos políticos se manifiestan mediante un cambio de táctica, no de estrategia, por tanto, los ciclos de la economía regional están reproduciendo aparentes períodos de sucesión política, cuyo ensayo se concretó en Panamá, Honduras, Guatemala, Argentina y Venezuela, en las elecciones parlamentarias, existiendo una real amenaza de inestabilidad institucional en Brasil, Bolivia, Ecuador y Venezuela, para esos países la opción es retornar a regímenes conservadores, utilizando la vía legal, mediante acusaciones de corrupción y descrédito de los gobiernos, para lo cual se utiliza la inconformidad de los ciudadanos en sus necesidades económicas.

Para el análisis simplista, que excluye los ciclos económicos, en Latinoamérica lo que se está produciendo es un repudio a los gobernantes de corte progresistas, sin embargo, cuando observamos la realidad post cambio, en ninguno de esos países ha sucedido un verdadero desenlace que muestre una transformación en relación a su antecesor, más bien, lo que está ocurriendo es un cambio de mando con políticas económicas populistas, cuyos únicos fines son demostrar las ineficiencias de sus antecesores, como es el desastre que viene aplicando el presidente Mauricio Macri en Argentina, o la retaliación política contra Dilma Rousseff y Lula, en Brasil.

En ese marco, la idea de entender el ciclo económico en el contexto latinoamericano, permite interpretar el ciclo político que se viene produciendo en la región, cuya finalidad es impulsar desde el exterior una sustitución del liderazgo que se construyó en las dos últimas décadas influenciado por las bonanzas económicas y el blindaje de la economía regional frente a la crisis mundial.

Los gobernantes están obligados a fortalecer la institucionalidad, evitando su punto de quiebre con una extensión del período gubernamental, descifrando el ciclo económico y político en el contexto histórico, pues Karl Marx, respondiéndole a Hegel, ya advirtió que “la historia la primera vez se repite como tragedia, y la segunda como farsa”. Es así como cada nación construye su destino. Colaboración especial para LatinPress®.

   
 
 
 




 
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