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Alberto de Luca Bartolomeo
Venezuela·

   
   
 

LatinPress. 10 /10 / 2016. Alberto de Luca Bartolomeo. Venezuela.

   

Psicología al día: Valores en tiempo de crisis.

 

No hay que gastarse lo poco que se gana para conseguirlos. Quizás no sean de última moda, pero hacen mucho bien al espíritu. Los valores son obsequios tan urgentes como necesarios para rescatar lo bueno del gentilicio.

AMABILIDAD. La palabra amabilidad viene de amar: por eso es tan imprescindible para la vida.
Una persona amable es alguien a quien uno quiere porque exterioriza amor con su comportamiento y ese es el compromiso esencial del ser humano, porque el único mandato nuevo que dio Jesús fue amar al prójimo como a ti mismo.

Cuando dices “por favor” o “gracias”, cuando cedes el paso al otro o le abres la puerta confirmas la amabilidad porque consideras la dignidad del otro, asumes que no te le coleas ni lo pisoteas porque su derecho es tan respetable como el tuyo y las cosas que a ti te molestan son las que le molestan a la otra persona también.

Aun en tiempos de escasez y colas deberíamos derrochar amabilidad porque con ella ganamos respeto por nosotros mismos y por el otro como semejante.

Además, dulcificaríamos la convivencia, comenzaríamos a cedernos el paso, a respetar las leyes más elementales y eso nos conduciría a niveles superiores de avance y progreso hasta llegar a contar, incluso, con funcionarios públicos decentes y honestos. Parece mentira, pero una simple acción genera una cadena de bienestar y bondad.

No debemos confundir amabilidad con ser pendejos. La amabilidad parte del respeto por el otro y eso nunca será un acto de debilidad. Una dosis de cortesía y convivencia no nos vendrían mal para reconciliarnos con nosotros mismos.

RESPETO. Es reconocerte a ti y al otro como individuos únicos; es entender que somos diferentes. El respeto hoy es urgente en nuestro país porque es la unidad anti violencia que desactiva el conflicto. Pero debemos comenzar por cada uno. Debemos aprender a apreciar lo que somos.

SOLIDARIDAD. Tiene un poder transformador y positivo en la gente porque que quien la ejercita entiende que es parte de un conjunto y no un ente aislado. Ayudar a alguien te hace crecer y genera un vínculo espiritual único.

Estamos enfermos de individualismo. Hay que buscar antídotos contra este mal. La indiferencia nos pasa factura. Debemos ejercitar la solidaridad por reconocimiento de la dignidad de ese ser humano que es como tú.

COMPROMISO. Solemos ser solidarios pero nos falta responsabilidad y determinación para que se transforme en acciones que nos hagan alcanzar los objetivos comunes como país.

Cada uno tiene que hacerse responsable de sus acciones porque cada una incide en la vida de los otros.
Cada uno tiene un papel y ninguno es pequeño, por lo que tenemos que hacerlo bien por nosotros y por los demás. En la medida en que nos formamos en ciudadanía podemos dejar de culpar a otros de lo que ocurre y estar preparados para exigir a las instituciones.

Necesitamos hacernos responsables de nuestra democracia. De lo contrario, seguiremos dejando en manos de otros el destino del país. Cada acción individual tiene efectos colectivos.

HONESTIDAD. Se resume como la decencia en el comportamiento cotidiano, la rectitud a la hora de vincularnos con los demás, la honradez y el recato en la palabra y la acción.

La honestidad no es otra cosa sino vivir de acuerdo a convicciones basadas en la verdad, el respeto al otro, la justicia y la probidad.

La honestidad es sustento de la confianza en las relaciones sociales porque cuando alguien la practica, quienes le rodean saben que siempre pueden esperar de él una acción ajustada a las normas o grandes valores orientadores de la vida y en reciprocidad se comportan de la misma manera.

La única forma en que resolveremos temas tan cruciales como la corrupción y la descomposición institucional es volviendo la mirada a la honestidad y poniéndola en práctica. Y eso hay que sembrarlo en casa como principio orientador. Siempre tenemos la oportunidad de decidir lo que es correcto; y eso es honestidad. 04145541014 delucabartolomeo@gmail.com Colaboración especial para LatinPress®.

   
 




 
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