LATINPRESS.es © Periodismo de verdad, verdad.
Marbella, España.
Año 6. Marzo 2011 – Abril 2017.


España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos.
Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.


     
 

 

   

Alberto de Luca Bartolomeo
Venezuela·

   
   
 

LatinPress. 2 / 4 / 2017. Alberto de Luca Bartolomeo. Venezuela.

   

Psicología al día: Preocúpate sólo por aquello que puedes controlar.

 

Sólo has de preocuparte por las cosas que controlas. Aquellas que puedes modificar a través de tus actos.

No por las que no puedes dirigir ni cambiar. Esta regla de vida  resume diversos aspectos del antiguo pensamiento griego estoico y de la moderna psicología, aspectos de gran vigencia en la actualidad. Los filósofos y los psicólogos ofrecen estrategias concretas basadas en una disciplina intelectual, emocional  y espiritual.

La clave para enfrentarse a las dificultades y la discordia que importunan la vida de todo el mundo consiste en cultivar cierta actitud frente a las adversidades, basada en la distinción crítica entre las cosas que podemos controlar y las que están más allá de nuestra capacidad de control.

Quizá los inversores que se han equivocado al colocar su dinero no logren recuperar el capital, pero pueden resistirse a la tentación de atormentarse por ello. Las víctimas de un desastre natural, una enfermedad grave o un accidente tal vez no logren recuperarse y seguir viviendo como antes, pero ellos también pueden evitar atormentarse.

En otras palabras, aunque no podamos controlar todos los resultados que pretendemos obtener en la vida, sí podemos controlar nuestra reacción frente a dichos resultados. En ello reside nuestro potencial para vivir una vida tan feliz como satisfactoria. Por desagracia, nadie dispone de una energía ilimitada. Preocuparse por las cosas que no están bajo nuestro control supone una pérdida de tiempo y es destructivo.

Consume nuestra energía y tiende a prolongar y exacerbar nuestro infortunio. Comprender esta sencilla premisa y poseer la sabiduría, la voluntad y la disciplina necesarias para centrarnos en aquello que podemos controlar, y evitar lo que está más allá de nuestro controla, es la base para encauzar nuestras energías de manera eficaz y efectiva, y para vivir en armonía y paz con nosotros mismos y nuestro entorno.

En una sociedad libre, una de las cosas que podemos controlar es el rumbo de nuestra vida social, la opción entre aquello a lo cual nos dedicaremos y las cosas que descartaremos: una profesión, una empresa, una familia.

Otro de los factores bajo nuestro control son las personas con las que elegimos relacionarnos: nuestras parejas, amigos, socios, etc., como también los lugares donde queremos vivir y trabajar, nuestras diversiones, la ropa que vestimos y el deseo de lo que nos gustaría poseer.

Una de las cosas que no controlamos porque está bajo el control de la naturaleza es el envejecimiento, el pasar a través de las diferentes etapas de la vida, el cambio en nuestro aspecto físico. Algunos envejecen más rápidamente y otros con mayor lentitud, pero todos envejecemos a medida que transcurren los años. No existen excepciones a esta regla.

Otra cosa que no controlamos es la muerte, el acto final de nuestra existencia. Algunos morirán a una edad temprana debido a accidentes o enfermedades, mientras que otros morirán a una edad avanzada por causas naturales, pero todos moriremos algún día.

Tampoco hay excepciones a esta regla. Al final, la naturaleza recupera lo que nos ha dado. Eso significa que en realidad no perdemos la vida sino que le devolvemos a la naturaleza lo que ésta nos ha dado. Una tercera cosa que tampoco controlamos es   la conducta de quienes nos rodean, la de nuestra pareja, hijos, amigos, socios, compañeros de trabajo y supervisores.

Una cuarta cosa que no controlamos es el pasado, aquello que ya ha ocurrido, tanto lo agradable como lo desagradable, porque es irrecuperable e inalterable. Comprender aquello que afecta nuestra vida, separar lo que está bajo nuestro control de lo que no lo está, centrarnos únicamente en los problemas que podemos resolver, no resulta fácil.

Requiere sabiduría, voluntad, determinación y disciplina. Requiere sabiduría comprender los límites que nos impone la naturaleza, las diversas etapas que nos presenta y también comprender que no podemos cambiar a las personas y las instituciones que no están bajo nuestro control.

No son las cosas en sí mismas las que perturban a las personas  sino su juicio sobre éstas: Epicteto.
Así que toma las medidas que te permitan vivir una vida fructífera, de acuerdo a tus opciones. (0414) 5541014 delucabartolomeo@gmail.com. Colaboración especial para LatinPress®.

   
 




 
© Latinpress, Boletín semanal, Noticias en España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos. Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.

Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies