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Año 6. Marzo 2011 – Octubre 2017.


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Alberto de Luca Bartolomeo
Venezuela·

   
   
 

LatinPress. 22 / 10 / 2017. Alberto de Luca Bartolomeo. Venezuela.

   

Psicología al día: Andrés Bello.

 

Ochenta y cuatro años duró su vida. El 15 de octubre de 1865 murió, después de cuarenta y cinco días de enfermedad.

Había perdido siete u ocho años antes el uso de las piernas, lo que había reconcentrado todavía más en su labor intelectual.

Entregado al trabajo, rindió la jornada. El sufrimiento, lejos de menoscabarlo, purifica y fortalece su alma.

Bien escribió después, con la experiencia de su propia vida, que “el dolor es en el plan de la Providencia un monitor celoso que nos retrae continuamente de lo que pudiera dañarnos”.

A medida que los dolores van agitando las más íntimas fibras de su ser, es palpable la progresiva elevación de su alma en la bondad más abnegada y en el más puro intelectualismo.

Decía de las letras: “adornaron de celajes alegres la mañana de mi vida y conservan todavía algunos matices al alma, como la flor que hermosea las ruinas”. 

Y en su Filosofía se encuentran frases como las que siguen: “Pero, sin esta mezcla de placer y de dolor, no pudiera existir la más bella de las obras de Dios, la virtud.

Los padecimientos del hombre son, pues, por una parte, un medio de perfeccionamiento, y por otra, una prenda de inmortalidad. Resplandece, pues, aun en ellos, la beneficencia divina”.

No quisiera dejar al lector la impresión de que considero al caraqueño como un oráculo intocable. Más, no es posible cercarse sin religioso recogimiento a la inmensidad de su obra. No es posible negar que debiera de poseer una profunda y magnífica sustancia humana para descollar en la Poesía, en el Derecho, en la Gramática; escribir ensayos filosóficos de valor indiscutible y a la vez, abordar con maestría y sencillez temas los más diversos para orientar a sus pueblos.

Vemos, precisamente, en el análisis de sus principales facetas, cómo se va mostrando el admirable y dinámico equilibrio de su honda sabiduría.

El sabio bueno y el hombre integral son las cualidades y las condiciones que nos permiten entender la cabalidad de la figura de Bello desatada de cualquier forma de referencialidad y, ahora, hecha puro símbolo de los mejores augurios de pensamiento, arte y cultura. Bello como signo positivo y su estudio como indicador de salud espiritual.

Una manera de comprender desde Bello y el bellísmo la situación cúspide o de abismo en la que se desarrolla la vida del país.

Mucho más que una apreciación desde el gusto, la fascinación o la entrega a la figura del sabio, quiero asentar, como lo hicieron Juan Vicente González y Cecilio Acosta, que Bello y el bellísmo suponen una lucha contra la pobreza, el atraso y la decadencia mentales.

Bello fue un maestro ejemplar. Para serlo armónicamente; para que resplandecieran la unidad y la profundidad en la multiformidad y anchura de su obra, tenía que ser precisamente lo que fue: un sabio de formación profunda y sólida, de mirada amplia, de preocupación vasta, como lo fueron los más altos valores humanos que plasmó la civilización grecolatina y que apuntalaron esa misma civilización.

En estos momentos de necesidad colectiva, recordar el ejemplo de hombres integrales como Bello, puede contribuir a salvarnos.

Su obra, desde luego, hay que estudiarla en función de su tiempo. Pero por encima de aquella circunstancia contingente, hay que proyectarla en el mundo de la perennidad.

Andrés Bello, el sabio por excelencia de América; Andrés Bello, cerebro y corazón americanos, constituye con su vida y su obra un ejemplo magnífico, y con su pensamiento una admonición que resuena en nuestros oídos y en nuestra conciencia.

Recogerlos, estudiarlos amorosamente, no es solamente honrarle; es honrarnos nosotros, ciudadanos de América. Es recoger nuestro legado. Es asumir nuestra responsabilidad histórica para desempeñar la función que Dios y nuestras Patrias, una sola en su alma y en su cuerpo, han echado sobre nuestros hombros.

Los americanos estamos tratando de descubrir lo propio para afianzar sobre cimientos sólidos el primado de nuestro destino. (0414) 5541014 delucabartolomeo@gmail.com. Colaboración especial para LatinPress®.

   
 




 
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