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Alberto de Luca Bartolomeo
Venezuela·

   
   
 

LatinPress. 2 / 7 / 2017. Alberto de Luca Bartolomeo. Venezuela.

   

Psicología al día: JULIO 5, 1811.

 

Nada más peligroso que una independencia a medias.

La firma del acta de la Independencia tiene enorme importancia, y ha de resonar en Venezuela como anuncio lúgubre para muchos políticos.

Sólo con la ayuda de hombres nuevos y de ideas nuevas conquistaremos la Independencia Cultural, crearemos una verdadera nación y realizaremos el porvenir.

Que desaparezca “El Miedo” de Venezuela, y que todo vuelva a ser “Altamira”. Tierra venezolana. Propicia para el esfuerzo como lo fue para la hazaña. Tierra de horizontes abiertos, donde gente buena ama, sufre y espera. Hacer una “sociedad independizada”, o si se prefiere “independizar una sociedad” es hacerla cívica y civilizada. La política no es la solución; son los hombres y mujeres creativos capaces de tomar decisiones. Tema fundamental, e igualmente su importancia y significación para el proceso de descolonización y de Independencia Cultural venezolana.

Es entre nosotros más que una crisis social, una crisis cultural. Mediante la relación acertada de hechos aparentemente disímiles y la interpretación de los mismos, se debe enfocar el análisis sobre la agitación nacional (lo manifiesto, lo aparente, lo fenoménico) para encontrar y definir el sentido de esas reacciones colectivas (lo latente, lo oculto).

Pero una Independencia Cultural no se hace de inspiración o de abandono mesmérico, sino de voluntad y propósito. 

Otros confunden –y son los más- la Independencia Cultural con ideologías extranjeras fosilizadas. Contra esos mitos de incuria y de conformidad, debemos asumir una actitud beligerante.

Cómo se forja la Independencia Cultural; qué ingredientes espirituales desembocan en ella, y qué formas heredadas se modifican al contacto del Nuevo Mundo, y cuáles brotan del espíritu mestizo, son las interrogantes que guían este artículo.

Cuál es nuestro aporte al país; cuál es nuestro legado. La respuesta que puede ser pretenciosa y falla, debe ser una que acepte el reto de la pregunta. Que tenga, en todo caso, el valor de no esquivar la pregunta, y esa pregunta es fundamental.

El destino nacional se pierde entre lo contradictorio y lo confuso. Una Independencia Cultural de impresiones y retazos no soldados y flotantes en nuestra realidad psicohistórica, extravía más que dirige el alma venezolana en la búsqueda y comprensión de sus propios fines.

Reafirmo la necesidad de voluntad y propósito para superar los problemas de Educación Nacional como de Independencia Cultural.

Toda auténtica Educación Nacional, como toda auténtica Independencia Cultural, solo tiene valor en cuanto se elabora en las profundidades del Ser, en cuanto surge como voluntad y necesidad interna más que como mecánica imitación de lo que viene de afuera.

Su carácter foráneo, inadaptado, es el mayor obstáculo que pesa sobre nuestro Carácter Social. Es de advertir que cada hombre, cada generación, cada país, debe encontrarse con sus propios reveses y librar su peculiar apuesta con el destino.

Y así, arrojo esta “botella al mar” por si alguien quiere imponerse del pequeño testimonio de añoranza o de salvación.

Expreso un dejo de insatisfacción por no haber podido profundizar más aún en estas reflexiones. Ya las gentes de este siglo, y del que viene, pondrán todo su énfasis en asuntos que se me escapan.

El pasado siempre se rehace para responder a la perenne cambiante inquietud de las generaciones, ya que nos estamos acercando a ese desaprender y olvidar que es el morir. La experiencia confirma que para volver a nuestra casa es necesario primero arriesgarse a abandonarla.

Reprocharle a la Independencia nuestro desarraigo es ignorar que sólo el desarraigo nos permitió recordar nuestra porción de realidad.

La distancia fue la condición de ese descubrimiento. La distancia y los espejismos que suscitó: no es malo alimentarse de ilusiones si las transformamos en realidades. Esto involucra no sólo el carácter individual sino, también, el carácter social e incluso, el inconsciente colectivo. Hay que afrontar al fin nuestros grandes problemas. Que la oportunidad no se pierda. (0414) 5541014 delucabartolomeo@gmail.com. Colaboración especial para LatinPress®.

   
 




 
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