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Alberto de Luca Bartolomeo
Venezuela·

   
   
 

LatinPress. 29 / 10 / 2017. Alberto de Luca Bartolomeo. Venezuela.

   

Psicología al día: Conflicto Electoral.

 

Comencemos definiendo “conflicto electoral” como el desacuerdo público, que puede expresarse de forma violenta o no, entre grupos organizados que compiten por el poder político (Motivación al poder) o entre estos y los organismos electorales, donde el factor de conflicto está dado por el rechazo o el presunto incumplimiento de algún procedimiento o regla electoral.

En todos los procesos políticos, incluidos los electorales, es imposible evitar la aparición de conflictos. Lo importante, por otro lado, no es que surjan, sino cuáles son los mecanismos puestos en acción para encontrarles solución, para lo cual no existen “recetas” o prevenciones probables.

Siendo importante determinar la responsabilidad del Estado en los conflictos electorales, tres son las causas probables de dichos conflictos: 1) presencia de electores “golondrinas”; 2) rechazo a la reelección inmediata; 3) disconformidad con los resultados. Entonces, podemos encontrar conflictos en cada momento electoral. Cada uno de los tiempos marca diferencias en el tipo de conflicto.

Particularmente, no creo que el “trauma” de estas elecciones sea muy profundo o vaya a ser duradero. Lo importante es ver cómo empezamos la “reconciliación” en un país que todavía tiene secuelas de una sociedad postraumática, con mucho miedo al conflicto.

Tenemos que aprender que “conflicto” no  quiere decir violencia. Hay un nivel de conflicto que tenemos que poder enfrentar.

El resultado de las últimas elecciones dejó un mapa de separación en el país: los unos, los otros, y otros más.

Venezuela tiende a mirarse en su propio espejo (Narciso espejo) y esta mirada detiene en su imagen trunca la mirada sobre todo el país. Venezuela ha cambiado. Esto es incuestionable.

Es menos democrática de lo que era; hay menos dinero del que había; es menos amable que antes. Es cierto que tenemos miedo de que todo esto empeore. Nos cuesta compartir. Una de las cosas que me preocupa es con qué imagen nos vamos a presentar ante nosotros mismos y ante el mundo entero. Las elecciones son un momento de “catarsis”, y eso desborda un poco las reglas.

Tenemos la libertad de elegir cómo somos: si venezolanos con un profundo sentido de venezolanidad, o venezolanos con las maletas listas; porque uno se puede ir si quiere. Sí hay expresiones de odio, denigratorias, que hablan de un momento de pasión (“dime cómo hablas y te diré quién eres”).

Pero eso no destruye a la persona  por completo. Me gustaría que en una próxima reunión de “diálogo”, de “acuerdo nacional”, participen todos los actores políticos que tomaron parte en este proceso electoral y digan que sí queremos seguir adelante. Y esto no quiere decir que todos se van a alinear con lo que diga el Gobierno. Pero tampoco quiere decir que todos se van a oponer.

Que busquemos consensos para avanzar. Venezuela es como una “tapada de un ojo”. Le falta visión de profundidad. Y después de todo, Venezuela está muy crecidita para seguir engañándose. ¿Se trata en las reclamaciones, de coraje civil o simple eco de posiciones narcisistas, en el entendido de que es difícil aceptar no haber sido preferido claramente sobre los demás?

Aun así, las elecciones políticas en Venezuela no han podido conseguir  una imagen de transparencia y verosimilitud. Hoy, en Venezuela, en política, no hay lugar para cobardes. Hay que indignarse y tener el valor de decir: ¡se acabó!

 El que las posibles perspectivas sean buenas o malas depende en gran parte de la actitud que los venezolanos sepamos asumir ante la situación de Venezuela y ante el proceso que la determina.

Tampoco creo que ningún sector político tenga motivos para sabotear un entendimiento de buena fe y en beneficio del país como el que aquí se invoca. Creo más aún, que sobrarían las voluntades dispuestas a dar una cooperación desinteresada.

Si ello, o algo similar, fuera posible, no habría motivos para mirar con pesimismo las perspectivas del actual momento venezolano. Entendimientos de esta clase es lo que los venezolanos y lo que Venezuela pide de nosotros. No cultivo artificial de divergencias y de pugnas.
(0414) 5541014 delucabartolomeo@gmail.com. Colaboración especial para LatinPress®.

   
 




 
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