LATINPRESS.es © Noticias y Análisis Nacionales e Internacionales
Marbella, Andalucía, España.


España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos.
Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.


     
 
LatinPress®. 10 / 9 / 2017. LatinPress.es
   

Atrocidades en la República Centroafricana.

 



Latinpress. 10 / 9 /2017
. Una oleada de brutales ataques en la República Centroafricana, incluida la violación sistemática y el asesinato de civiles, pone de manifiesto la urgente necesidad de una acción más firme de la ONU para proteger a la población civil. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional (AI).

“Las comunidades que viven en Basse-Kotto han quedado a merced de la Unión por la Paz. Se ha violado a mujeres, se ha asesinado a hombres, se han destruido pueblos y las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU han demostrado ser ineficaces para erradicar estos abusos”, ha manifestado Joanne Mariner, asesora general sobre respuesta a las crisis de Amnistía Internacional.

A finales de 2013 y principios de 2014, la Unión por la Paz en África Central, mayoritariamente musulmana, atacó localidades cristianas y a sus habitantes, de quienes consideraba que apoyaban a grupos armados opuestos a su dominio, mientras que los grupos armados de “autodefensa” antibalaka de mayoría cristiana atacaron implacablemente a civiles musulmanes.

El Observatorio Centroafricano de los Derechos Humanos (Observatoire Centrafricain des Droits de l’Homme, OCDH) ha registrado más de 100 víctimas de violencia sexual que han huido de la región rumbo a la capital, Bangui, en los últimos meses, una cifra que sin duda no es más que una fracción del total.

Muchas de las víctimas, si no la mayoría, fueron violadas por grupos de hombres.

La Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Centroafricana (MINUSCA), fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU, no ha evitado estos abusos. Compuesta por 12.870 miembros uniformados de personal en el país, de los que 10.750 son personal militar, la fuerza no consigue abarcar numerosas zonas.

Según la declaración de testigos, las tropas de la MINUSCA no llegaron a la localidad de Alindao hasta al menos un día después de que estallara la violencia e, incluso entonces, su número era insuficiente para poner fin a los abusos. En lugar de llevar a cabo patrullas de forma proactiva, las tropas se centraron en proteger el hospital y el lugar para personas desplazadas gestionado por la iglesia católica.

Más de un millón de personas desplazadas por el conflicto.


Más 100.000 personas se han visto desplazadas a causa del conflicto desde abril. Al menos 600.000 están desplazadas dentro del país, y otras 438.700 están refugiadas en países vecinos (principalmente Camerún, Chad y la República Democrática del Congo).

Decenas de miles han huido de las localidades más afectadas por los combates, como Alindao, Mingala, Nzangba y Mobaye (en la frontera con la República Democrática del Congo), así como en innumerables poblaciones más pequeñas de la región, y se han dirigido a Bambari, Bangui y la República Democrática del Congo. Otras personas desplazadas sobreviven en condiciones espantosas en la selva, algunas de ellas en pequeñas islas del río Ubangi, en la frontera de la República Democrática del Congo.

La Unión para la Paz de África Central, encabezada por el general Ali Darassa Mahamat, controló durante más de dos años la ciudad de Bambari y una gran parte de la prefectura de Ouaka. Compuesta principalmente de miembros de etnia peulh (Darassa es peulh), la Unión para la Paz lanzó una serie de crueles ataques contra civiles de quienes creía que apoyaban a los combatientes antibalaka mayoritariamente cristianos organizados contra ella.

En febrero de 2017, como parte del esfuerzo por desmilitarizar Bambari, la MINUSCA convenció a Darassa de que abandonara la localidad. Darassa trasladó sus cuarteles a Alindao, en Basse-Kotto, e inmediatamente empezó a reprimir a la población civil.

Los primeros cambios que los civiles percibieron fueron un incremento de los pagos bajo coacción –por ejemplo, el cobro de tarifas por pasar por controles de la Unión por la Paz– y una extorsión directa. Los residentes locales con una situación económica relativamente buena, como los propietarios de ganado, fueron blanco especial de estas medidas.


Lea el informe completo aquí.
   
 
 





 
© Latinpress, Boletín semanal, Noticias en España. Venezuela. México. Costa Rica. Ecuador. R. Dominicana. Estados Unidos. Bolivia. Colombia. Perú. Argentina. Panamá.

Aviso Legal · Política de Privacidad · Política de Cookies